Hace ya casi un año que el punto limpio de Santa María del Águila, ubicado en la avenida Infanta Elena, espera su puesta en marcha. En septiembre del pasado año, el gobierno ejidense anunció que el espacio no podía aún funcionar porque estaba pendiente la liquidación de una obra que fue adjudicada por más de 227.000 euros. Ahora, el gobierno local afirma que para que el punto limpio pueda entrar en funcionamiento es necesario que se elabore una ordenanza.
En esta línea, el concejal de Obras Públicas y Mantenimiento, Ángel Escobar, señaló que «el punto limpio ya está recepcionado y queda pendiente sacar adelante su licitación» para que pueda ser gestionado por una empresa en concreto. Sin embargo, el edil apostilló que para garantizar su uso, es necesario que exista una normativa al respecto. En concreto, afirmó que «para sancionar a cualquier ciudadano que no lo utilice, debemos tener la ordenanza que regula el depósito y tratamiento de los residuos». De esta forma, señaló que de forma paralela a la elaboración de la documentación previa a la salida a licitación del uso de las instalaciones se está trabajando en una ordenanza que también lo regule. Aún así, el edil no se comprometió a ofrecer ninguna fecha al respecto.
El punto limpio de El Ejido lleva un considerable retraso en relación a las fechas que se aportaron cuando sus obras de construcción fueron adjudicadas en mayo de 2010 a la empresa Juan Espinosa e Hijos SL por un importe de 227.594'34 euros. Entonces se preveía que el edificio estuviese listo en sólo seis meses, pero los trabajos fueron prorrogados en varias ocasiones por el anterior equipo de gobierno del Partido de Almería (PAL), de tal forma que no culminó las obras hasta la primavera de 2011.
Su puesta en funcionamiento se anunció entonces como algo casi inminente, máxime teniendo en cuenta que el gobierno del PAL eliminó dos puntos para el depósito de poda en Almerimar, argumentando que este punto limpio iba a ofrecer el espacio adecuado a estos usuarios para deshacerse de los restos vegetales sin terminar creando vertederos, como ocurría hasta ese momento con los citados puntos de depósito de poda.
En un futuro, los usos que pueden darse en este punto limpio están ya regulados en la Ley de Gestión Integral de la Calidad Ambiental de Andalucía (GICA) donde también se incluye la obligatoriedad de los municipios a disponer de puntos limpios para la recogida selectiva de residuos de origen domiciliario que serán gestionados directamente o a través de órganos mancomunados, consorciados u otras asociaciones locales, en los términos regulados en la legislación de régimen local.