Unas 2.000 personas están llamadas la próxima semana a acudir cada noche a la Plaza Vieja. El gancho es indiscutible: Alamar, el festival de músicas del mundo que desde hace ya más de una década se ha convertido en una de las citas culturales más atractivas del año.
Se trata, explicaba ayer el alcalde, Luis Rogelio Rodríguez-Comendador, de «una de las iniciativas más importantes y arraigadas de la ciudad de Almería, que regresa un año más a partir de la semana que viene, esta vez, englobada en el 'Almería Summer Festival', el verano cultural de la ciudad».
Alamar, que este año celebra su decimotercera edición, traerá a músicos provenientes de ocho países, que ofrecerán un total de cinco conciertos desde el próximo martes, día 3 de julio, hasta el sábado 7. Todos ellos, aclaró el primer edil, en el mismo lugar -la Plaza Vieja- y a la misma hora -las diez de la noche-, con entrada libre hasta completar aforo.
Una cita que nadie debería perderse porque, incidió el alcalde de la ciudad, se trata de «un referente de las culturas y músicas del mundo que cada año cuenta con un público mayoritariamente fiel que disfruta de la fusión entre culturas y estilos musicales en un marco de paz, diálogo, integración, convivencia y solidaridad».
Las dos grandes novedades de esta edición, informó el representante municipal, son por un lado el traslado definitivo de todos los conciertos a la Plaza Vieja con el objetivo de mantener la cita pero ahorrar costes. Además, incidió, el Ayuntamiento persigue consolidar este espacio como «escenario único de todos los conciertos, en una muestra más de nuestra voluntad de seguir dando vida al Centro Histórico, además de considerar que es un marco incomparable para este tipo de eventos al aire libre». Y, por otro, el cambio de fecha, ya que Alamar venía teniendo lugar en el mes de junio y este año se ha trasladado a la primera semana de julio.
Cultura y turismo
«Consideramos que puede favorecer una mayor presencia de público debido a las vacaciones y a la llegada de más turistas, que también pueden disfrutar de Alamar», justificó Rodríguez-Comendador. Un festival, enumeró el primer edil, que comenzará con un viaje a Japón y China, a través del concierto del dúo Mieko Miyazaki & Guo Gan.
Le seguirá la portuguesa Carminho, «una de las mejores fadistas del actual panorama artístico europeo»; y, el jueves, será el turno de Kilema, «con el que viajaremos a África, pero con ciertos toques orientales».
Una de las citas más esperadas será también, destacó el alcalde de Almería, la del virtuoso violinista romaní Roby Lakatos, que «ya dejó un enorme sabor de boca en su paso por la capital el año 2005» y, de hecho, es uno de los destacados intérpretes que han pasado por el Auditorio Maestro Padilla y forman parte de la exposición que podrá visitarse hasta final de año en las galerías del teatro almeriense, en conmemoración de su vigésimo aniversario.
Finalmente, informó Rodríguez-Comendador, llegarán los ritmos actuales, que serán los encargados, el sábado 7, de cerrar este festival: con 'Global Warning', formado a partir de dos bandas de reggae procedentes de España y Francia y un afamado DJ de Reino Unido.
El alcalde invitó ayer, en la presentación de la programación de Alamar, «a todos a acercarse a la Plaza Vieja para disfrutar de un festival convertido en símbolo de reconciliación entre los pueblos que va a responder a las expectativas creadas».
Y, como garantía de ello, el primer edil aludió a la cantante portuguesa Carminho, que actuará el 4 de julio.
El plato fuerte
Carmo Rebelo de Andrade, popularmente conocida como Carminho, «es una de las cantantes portuguesas más populares en Europa e hija de la también fadista Teresa Siqueira, y hermana del cantante Francisco Rebelo de Andrade», destacó. Carminho formó parte del grupo Tertúlia de Fado Tradicional con quien grabó cuatro canciones: Toca Pr'á Unha, O Vento Agitou O Trigo, Fado Pombalinho y O Fado da Mouraria), del disco 'Saudades do Fado', editado en 2003.
En 2006 colaboró en la grabación del disco «O Terço Cantado», que recibió la bendición apostólica del Papa Benedicto XVI. Las canciones son de Ramón Galarza y las voces de su hermano Francisco y ella misma.
Participó en la película 'Fados' de Carlos Saura en 2007. El disco con la banda sonora incluía el sencillo Casa de Fados con la colaboración de Vicente da Câmara, Maria da Nazaré, Ana Sofia Varela, Carminho, Ricardo Ribeiro y Pedro Moutinho.