El municipio de El Ejido cuenta, desde hace aproximadamente medio año, con una plantilla de la patrulla rural considerablemente ampliada. En noviembre del pasado año, el equipo de gobierno liderado por Francisco Góngora (PP) determinó que este servicio pasaría de contar con dos agentes a ser nueve.
En concreto ahora son cuatro patrullas, conformadas por ocho agentes y un oficial, cuya distribución actual ha permitido establecer turnos de tal forma que se cubren las 24 horas de día y, por tanto, el campo es algo más seguro. Aunque la extensión invernada en El Ejido es muy amplia, la colaboración de los agentes de la patrulla rural con la Guardia Civil está logrando grandes éxitos en los últimos meses, no sólo a la hora de disuadir a los cacos en sus intentos de robo en fincas y cortijos, sino también en la medida que están ayudando a mantener un campo más limpio.
No en vano, fuentes policiales han señalado a IDEAL que la principal labor de la patrulla rural es «educativa, en la medida que se informa sobre los peligros de realizar quemas, en cuestiones de higiene rural o informando sobre qué hacer cuando se quiere realizar alguna construcción para evitar su situación ilegal». En esta línea, insisten que la «mejor labor que se puede hacer con los agricultores es la preventiva y educativa», aunque eso no quita que no hayan tenido que imponer sanciones ante situaciones irregulares.
En los últimos meses, los nueve agentes de la patrullar rural de El Ejido han realizado un total de 288 intervenciones. Las más frecuentes son las que se refieren a vertidos o acumulación de restos agrícolas que, en estos últimos meses, han supuesto 144. Por lo que se refiere a quemas, se ha intervenido en 42 ocasiones. Le sigue en importancia otras actuaciones como no recoger las aguas (32), construcciones ilegales (32), carecer de vallado en balsas de riego (14), construcciones de invernaderos de forma indebida (10), intervenciones por extracción de áridos (6) y por expedientes de chabolismo con personas indocumentadas (4). De hecho, recientemente, los agentes también llevaron a cabo una intervención en una chabola en la que, explican, se localizó a siete personas indocumentadas.
En cuanto a esa colaboración con los agentes de la Guardia Civil, estas mismas fuentes policiales aseguran que «con frecuencia les indicamos lugares que conocemos donde hay robos de forma más habitual o son ellos los que nos requieren cuando es oportuno». No en vano, en estos últimos meses han materializado cuatro intervenciones de forma conjunta entre ambos Cuerpos. Igualmente, la labor de colaboración de la patrulla rural también es extensible a otros organismos tales como los bomberos de Poniente con los que, en varias ocasiones, han trabajado mano a mano para erradicar algún fuego en zona rural.
Desde la Policía Local de El Ejido insisten que son los propios agricultores los que, en cualquier caso, más ayuda pueden prestar en la labor de cuidar el campo. Ya sea alertando sobre personas o vehículos sospechosos, o en el cumpliendo de la normativa vigente en higiene rural o construcciones.
Por otro lado, ahora que la campaña agrícola ya toca a su fin, los agentes de la patrulla rural de El Ejido son conscientes de la necesidad de intensificar su labor de vigilancia en el campo ya que cuando la actividad agrícola decae aumenta por el contrario la de los delincuentes que ven en el campo vacío una buena oportunidad de hacer su negocio (fraudulento).