Calidad y rapidez en el servicio y, por supuesto, al mejor precio. Así era el anuncio que publicitaban en la pared de un parque cercano al Instituto de Enseñanza Secundaria Aguadulce los tres jóvenes que han sido detenidos por agentes de la Guardia Civil tras ser pillados vendiendo hachís a algunos de los escolares del centro escolar.
La manera de comprar la droga era sencilla e intuitiva. El joven que quería adquirir hachís se escapaba durante los recreos al parque en cuestión. Una vez situado en frente de una de las paredes que acotan la zona verde, el escolar solo tenía que marcar el número de teléfono que aparecía pintado con grafiti y esperar la contestación. Una vez recepcionada la llamada por uno de los camellos, ahora detenidos, el futuro comprador seguía el mapa que hay pintado junto al precio del producto, que informa que el punto de droga está justo pegado en una palmera situada a escasos metros del muro. Rápido y efectivo, la mejor manera de comprar en solo unos minutos, suficiente para no tener que faltar a la clase. Ese pudo ser el pensamiento de los tres jóvenes que se atrevieron a colgar semejante anuncio cargado de osadía. Un negocio que si bien les funcionó durante unos meses, les ha salido finalmente muy caro ya que la Guardia Civil ha puesto fin a sus carreras emprendedoras.
Y es que, Agentes del Equipo de Policía Judicial de la Guardia Civil de Roquetas de Mar, en el marco de la operación 'Herodes', los detuvo hace unos días. Identificados como M.M., de 24 años; M.A., de 33 años, y N.E.B., de 28 años, todos vecinos de Roquetas de Mar, están acusados de un delito contra la salud pública. Dentro de esta operación, los agentes también han imputado a otras dos personas más, una de ellas menor de 16 años de edad.
Los estudiantes distribuían
Las detenciones, que se enmarcan dentro de las investigaciones de la Benemérita dentro del 'Plan estratégico de respuesta Policial al consumo y tráfico minorista de drogas en los centros educativos y sus entornos', llegaron gracias al conocimiento de los agentes sobre las actividades de un grupo de jóvenes, entre ellos menores de edad del IES Aguadulce, en el parque ubicado junto al centro escolar, donde con cierta regularidad consumían cannabis.
Como resultado de la investigación previa, fueron imputados una persona de 19 años y un menor de 16, que facilitaban sustancias estupefacientes a sus compañeros de estudio. Gracias a esta prueba, los agentes se trasladaron al parque para encontrar quien había distribuido la droga a los estudiantes.
Al realizar la inspección a la zona verde, los agentes localizaron un plano, dibujado en la pared con aerosol, que indicaba cómo llegar al punto de venta de la droga y en el que se publicitaban «porros buenos y baratos». En el mismo, figuraba el sobrenombre del proveedor y un número de teléfono móvil para realizar pedidos.
La investigación en torno al domicilio permitió a los agentes constatar un flujo continuo de personas no residentes en la zona, algunas de ellas conocidos consumidores de estupefacientes. La identificación de varias de estas personas permitió comprobar que portaban pequeñas cantidades de droga, que reconocían haber adquirido en el domicilio. Los agentes constataron un aumento de la actividad del punto de venta en las últimas fechas, «posiblemente debido a la campaña publicitaria que había llevado a cabo su responsable». Los agentes procedieron el pasado 16 de febrero al registro del domicilio, en el que intervinieron 122 gramos de polen de hachís, fragmentados y preparados para su distribución y venta, 160 euros en efectivo y un arma corta simulada, y detuvieron a M M., de 24 años, M.A., de 33, y N. E. B., de 28. Finalmente, el magistrado ha decretado el ingreso en prisión para M.M.