Aunque el objetivo al inicio de campaña era el de plantarse, como mínimo, en las semifinales de la Superliga Masculina, Unicaja Almería quiere luchar por conseguir el título. Ese es el motivo por el cual Áxel Mondi -el Luis Molowny de Unicaja Almería- vuelve a su puesto en la secretaría técnica desde que retornara a la entidad almeriense. De hecho, ayer, en la nota que hizo pública la entidad blanquiverde, el técnico responsable del mayor logro firmado por la entidad blanquiverde a lo largo de su historia -triunfos que no ha conseguido igualar nadie, ni en la entidad que ahora preside Ramón Sedeño ni en ninguna entidad de la competición española-, el ya extécnico casi lo dejaba entrever en sus declaraciones. «Hemos llegado a un consenso para que haya un cambio en la conducción del equipo», explicaba.
Un consenso que, según ha podido saber IDEAL, ya se produjo en la jornada del pasado lunes, pese a lo cual se encargó de dirigir al equipo el martes para, ayer, realizar el traspaso de poderes. De hecho, hubo un almuerzo en el que estuvieron presentes el técnico saliente y el entrante, Piero Molducci, así como el presidente de la entidad, Ramón Sedeño, y el gerente de la misma, Antonio Jesús González.
El objetivo está por encima de cualquier historia. Todos ven que es posible conseguir un 'plus' en la plantilla ahorradora que ayer ya trabajó a las órdenes de un entrenador que tiene su nombre inscrito en la historia del voley almeriense. De hecho, es uno de los tres técnicos que han conseguido el título de Superliga con Unicaja Almería, relación en la que, lógicamente, está Áxel Mondi, que logró ganarla en dos etapas -tres títulos en total-, y el actual seleccionado español Fernando Muñoz -que ganó cuatro Superligas de forma consecutiva-.
Hasta final de temporada
Tal y como ayer anunciaba IDEAL, el entrenador italiano Piero Molducci (Cervia, 27 de septiembre de 1955) es, desde ayer, el 'dueño' del banquillo de Unicaja Almería para lo que resta de temporada. El técnico llegó a mediodía a la capital almeriense en coche, tras un vuelo que le trajo hasta alicante. Por la tarde llevó a cabo su primer entrenamiento, el cual comenzó a desarrollarse desde las 17.30 horas, momento en el que tuvo la oportunidad de conocer a la plantilla ahorradora, encargándose Antonio Jesús González de presentarlo. Algunos de los jugadores ya los conocía de su anterior etapa, como es el caso de Víctor Viciana, así como a quien será su segundo, el almeriense Manolo Berenguel. También conoce a Ibán Pérez que, pese a no coincidir en Almería, el hecho de tratarse de un jugador y de un técnico de nivel sirvió en su etapa para conocerse.
Molducci tenía ganas de volver a entrenar, sobre todo. Llevaba toda la temporada sin hacerlo, tras cuatro años en Forlí. Reengancharse al voley a través de Unicaja era una buena oportunidad. Piero, no hay que olvidarlo, nunca perdió el contacto con la tierra en la que ha conquistado su único título colectivo.
El club no dudó en aprovechar la amistad para apostar por el entrenador italiano, uno de los protagonistas de que en la temporada que estuvo, la 2004/05, Unicaja Almería consiguiera la que hasta la fecha es su última Superliga. El principio de acuerdo ya estaba casi pactado justo tras la derrota frente al Tytan AZS Czestochowa y justo antes de rendir visita al Ciudad Medio Ambiente de Soria, en Los Pajaritos.
Una semana después, Molducci llega a Unicaja Almería, ayudado en parte para la decisión en la jornada de descanso que los almerienses tienen este fin de semana, por lo que los aficionados tendrán que esperar para ver en 'acción' al nuevo técnico hasta el fin de semana del 2 de marzo ante Voley Guada, aunque el estreno en casa, en el Pabellón Moisés Ruiz, se sucederá una semana más tarde cuando Bantierra Fábregas Sport llegue a tierras almerienses para disputar la última jornada de la fase regular de la Superliga.
Trayectoria
Molducci cuenta con una extensa trayectoria en la que se considera la Liga de voleibol más importante del mundo, la italiana. Comenzó su carrera, después de pasar por equipos más pequeños, en la Serie A2 en los años ochenta en el Ingromarket Sestese, y en la misma categoría también dirigiría al Moka Rica Forlí (91-93) y Gierre Valdagno (93). Su salto a la Serie A1 se produjo en la temporada 1996-97 con el Auselda AED Roma y posteriormente entrenó a equipos como Mirabilandia Ravenna (97-99), Maxicono Parma (99-01) e Icom Latina (01-04). Fue en la temporada 2004-05 en la que abandonó la Liga italiana para recalar en la española en Unicaja Almería, donde consiguió la octava Superliga, y tras este año regresó a Italia para entrenar al RPA Caffe Maxim Perugia (hasta noviembre de 2005) y afrontar una segunda etapa como técnico del Yoga Forlí (07-11), equipo al que ascendió a la A1 después de llevar siete años en la categoría inferior. En la temporada 2007-08 consiguió ese salto de categoría.
Su prestigio está fuera de toda duda. Lo demostró ya en Unicaja. Antes, en la 96/97 con Auselda Roma, en el 97/98, con la Mirabilandia Ravenna, y en el 2000/01 con la Maxicono Parma, fue considerado el mejor entrenador.