Camino oficial hacia la provincia durante más de dos décadas y testigo directo de la expansión de la capital hacia la modernidad en, al menos, dos momentos cruciales de Almería: el crecimiento de la urbe hacia el este y el desarrollo de uno de los barrios más recientes de la capital: Villablanca.
Situado entre la carrera Alhadra, por el norte, la avenida Mediterráneo, por el oeste, y delimitado por la el paso a nivel de El Puche y el camino del Mamí, por el oeste y el sur respectivamente, el barrio de Las Chocillas sigue fiel a sus principios. Tranquilo y formado por casas de una y dos plantas, la zona se extiende como un apéndice del ya asentado barrio de Los Molinos. Junto a éste, Las Chocillas comparte los cien años de historia que comenzaron su expansión más notable a finales de la década de los sesenta. Antes de esta realidad, Las Chocillas era un lugar de paso obligado para aquellos ganaderos que pretendían conducir su rebaño hasta Huércal de Almería. La zona, por aquel entonces, estaba compartida únicamente por grandes cortijadas y granjas de las familias más pudientes de aquella época.
De hecho, el barrio notó una gran expansión gracias a la labor de una de estas estirpes, la familia Pérez Manzuco. El clan, que tenía un gran cortijo situado en la actual carrera de Alhadra, era uno de los que salió beneficiado tras la Guerra Civil. Y es que, el cabeza de familia, Emilio Pérez Manzuco, fue alcalde de Almería entre los años 1948 y 1957. Gracias a ello y a que su residencia estaba asentada sobre Las Chocillas, el primer edil acometió importantes obras en toda la barriada. Seis décadas después, Las Chocillas está habitada por unos 5.000 vecinos en una gran extensión de terreno, una cifra muy difícil de aumentar ya que la arquitectura del barrio, formada por casas de una o dos plantas, no permite albergar nuevos vecinos.
El barrio avanza
Pese a los problemas de espacio, el barrio sigue avanzando por la zona norte, concretamente por el Paseo de la Pipa. Un ejemplo de ello es que la empresa municipal Almería XXI promovió en 2010 un total de 71 viviendas en la zona. Unido a la creación de nuevas calles, tras derruir antiguas edificaciones, ponen de manifiesto que la barriada es una apuesta fuerte en los planes municipales del futuro. En ese sentido, el Ayuntamiento de Almería destinó una fuerte inversión para dotar las instalaciones del Complejo Deportivo 'Constantino Cortés Fortes' de Los Molinos, con la idea de que fueran compartidas con los vecinos de Las Chocillas, ya que en la barriada no hay apenas sitio para colocar un parque.
Esta problemática, la falta de espacio, es la que provoca que los habitantes más pequeños de Las Chocillas tengan problema para escoger un sitio junto a sus casas para jugar o pasar la tarde. Por este motivo, la asociación de vecinos Albahaca lleva años pidiendo a las administraciones «que intenten crear zonas verdes dentro de su barriada», señala el presidente de este colectivo, Eugenio Antoral. De hecho, los vecinos han propuesto varias ubicaciones para crear este espacio infantil. La que más gusta a los residentes es la que está situada en la zona ajardinada del Paseo de la Pipa. «Nos costa que es propiedad de la Junta de Andalucía», señala Antoral quien destaca que en su interior «hay una pista completamente abandonada aunque no sería muy elevado su arreglo». El representante vecinal destaca que, con un poco de esfuerzo por parte de las administraciones, «la zona verde podría convertirse en una de las más bonitas y visitadas de la capital».
Al margen de esta necesidad, desde la aa vv Albahaca explican que el paso a nivel de El Puche «sigue siendo un lugar muy peligroso para los ciudadanos». Cada día, señalan, «pasan madres para llevar a sus hijos al colegio y la zona es transitada por muchos coches, de los cuales una inmensa mayoría no cumplen las reglas de tráfico». Ante esta situación, los residentes exigen medidas a la empresa Adif, propietaria de las vías del tren.