El Club Deportivo Roquetas medita la posibilidad de mantener su nuevo estilo de juego en el difícil compromiso que afronta mañana sábado ante la Unión Deportiva Almería B. El sustituto eventual de Ramón Florit, Esteban Navarro, mantuvo la infraestructura del equipo de su antecesor y las normas básicas, pero introdujo una variación que le permitió llegar con más contundencia al área rival, una apuesta ofensiva que saldó con éxito, a juzgar por los resultados.
El cambio fue muy positivo la pasada semana, a domicilio, ante los murcianos, y ahora los del Poniente estudian la posibilidad de mantenerlo, pese a que, a priori, la entidad del adversario y, por tanto, el riesgo que tendrá que asumir es mayor. El técnico mojonero ha estudiado el problema que sufría su equipo ante los marcos rivales y cree que ésta es la mejor solución, un fútbol de combinación, con más toque y que permita llegar con más efectivos al área rival, al que se aproximaba únicamente con dos hombres anteriormente y con poca fortuna.
Los roqueteros pueden encontrar dos problemas. El primero será que el filial rojiblanco pueda ganarles la batalla por el ritmo del partido y lleve el control del juego, en cuyo caso, encuentren más dificultades para llegar al área rival con el balón controlado y con amplia presencia. El segundo que los rápidos y jóvenes centrocampistas y delanteros locales consigan sorprender a la línea de cobertura visitante, ya que el Roquetas ha sufrido esta temporada en la defensa de los contragolpes de sus adversarios, en los que ha encajado varios goles. Los del Poniente pueden apostar por cambiar el esquema por otro con mayor vocación defensiva, pero Esteban Navarro parece concebir otra ideal, un concepto diferente de fútbol, de defender teniendo el balón y no corriendo tras él, y de tomar la iniciativa y el ataque, sin esperar a la rapidez y el acierto de sus delanteros en una opción de juego directo, que podría suponer una segunda opción, aunque en una tercera, podría apostar por un once más defensivo y que luego adelantara líneas cuando tuviera el balón, aunque esta alternativa parece más complicada que las otras.
El derbi provincial ante el filial rojiblanco es importante porque el principal rival roquetero en la lucha por eludir las posiciones de descenso, el Caravaca, al que superaron los de Esteban el pasado domingo por 0-3, debía medirse a uno de los equipos que se han retirado y, por tanto, descansará y sumará tres puntos, que le pueden ayudar a recobrar diferencias con respecto a los del Poniente almeriense, especialmente, si no vencen en su compromiso ante los de Francisco.
Mejor ahora
El momento de descansar parece llegar en el mejor momento para el Caravaca, que necesitaba imperiosamente esos tres puntos tras la derrota sufrida ante el Roquetas. Sin embargo, el entrenador del conjunto roquetero, Esteban Navarro, no concede gran importancia a ese dato, sino que, más bien al contrario, prefiere que su rival tenga este detalle a favor a estas alturas de la temporada y no más tarde, y cree, además, que su equipo también disfrutará de este beneficio, y, probablemente, en un instante de mayor importancia psicológica, y en el que los rivales actúen con mayor presión y motivación.
Los roqueteros preparan el asalto al feudo del filial rojiblanco, aunque son conscientes de que el rival actuará muy motivado.