El Club Deportivo Roquetas afronta un nuevo gran reto el próximo fin de semana ante la Unión Deportiva Almería B. Los roqueteros iniciaron, en el debut del nuevo entrenador, Esteban Navarro, una gran reacción el pasado domingo, imponiéndose a domicilio al que puede haberse convertido en su más directo rival en la lucha por eludir las posiciones de descenso directo, el Caravaca, por un holgado y brillante 0-3. Sin embargo, las veleidades del calendario pueden cortar la progresión roquetera, puesto que la próxima jornada, el conjunto murciano encontrará un 'balón de oxígeno', puesto que tenía que enfrentarse con uno de los dos equipos que han abandonado la competición, por lo que sumará tres nuevos puntos sin jugar.
En estos momentos, sólo hay un punto entre ambos equipos, roqueteros y murcianos, favorable para estos últimos, por lo que a los almerienses sólo les vale puntuar en este choque para que la salida de la zona de descenso continúe siendo una posible realidad, y no un proyecto en dos jornadas, tal y como sucedía la pasada semana, en la que la victoria en la cancha del rival directo no le bastó para dejar las temidas plazas.
Un triunfo dejaría la clasificación tal y como está en estos momentos, con un único punto entre ambos, mientras que un empate permitiría a los murcianos adquirir una ventaja de tres que, no obstante, no le concedería la ocasión de escapar de su adversario, puesto que los del Poniente almeriense les han vencido en sus dos partidos esta campaña y, por tanto, les superan en el average particular. Una derrota de los de Esteban les llevaría a cuatro puntos, un 'colchón' de dos jornadas.
Los roqueteros tienen otro problema. Su rival esta semana es muy complicado, es un filial que ejerce de tal y muestra un juego brillante, que le permite, si le salen bien las cosas, imponerse a cualquier rival y que, además, está necesitado de puntos, ya que mientras el objetivo de los del Poniente es alcanzar la permanencia, la de los rojiblancos es luchar por el ascenso.
Situación complicada
De este modo, a los roqueteros sólo les vale puntuar en este difícil choque ante el filial rojiblanco que, a su vez, no puede ceder más puntos, especialmente tras empatar la pasada semana ante otro de los ocupantes de la zona de descenso, el Écija Balompié. En el encuentro se miden, por tanto, dos equipos a los que prácticamente sólo les vale la victoria para mantener sus aspiraciones. Ninguno de los dos puede permitirse la derrota.
El Roquetas de Esteban mantuvo los esquemas de Ramón Florit, pero introdujo una interesante variante, su combinatoria cerca del área rival, de la que había carecido el equipo en la fase anterior de la competición. El mojonero mantuvo la filosofía que siguió de jugador y dispuso un equipo que pudo tomar la iniciativa en tierras murcianas y aprovecharla, convirtiendo su ventaja de espacio en goles con el avance de las agujas del reloj.
Ante el Caravaca, el Roquetas de Esteban presentaba dos grandes incógnitas. Por un lado, la posición de Juanje, que había estado actuando como lateral izquierdo pero al que el nuevo técnico meditaba ubicar en el centro del campo, por delante del zaguero, para aprovechar su llegada y su facilidad para asistir, permitiéndole actuar más cerca del área rival. Por otro, su filosofía. Ésta volverá a ser la gran duda en Almería.