La respuesta será sencilla de contestar: sí o no. Pero el equipo de gobierno de la capital deberá pronunciarse hoy sobre si quiere que Almería esté conectada con los municipios del Bajo Andarax a través del ferrocarril y, en concreto, de un plan de cercanías que solucione de una vez los problemas de movilidad que hoy en día tienen los habitantes de la comarca que a diario vienen a la capital por motivos laborales, personales o profesionales, y también a la inversa, y que el transporte público por carretera no resuelve.
La cuestión la formulará el portavoz de Izquierda Unida, Rafael Esteban, que ha presentado para su debate en la sesión plenaria de hoy una moción en la que el grupo municipal aboga por la creación de un plan de cercanías -'Corredor del Andarax'- que conecte a la comarca de manera frecuente con la capital.
El objetivo del representante de IU es que la Corporación municipal se pronuncie sobre si considera «estratégica» la puesta en marcha de dicho plan ferroviario en el área metropolitana de Almería y, en caso afirmativo, que el Ayuntamiento de la capital traslade dicho acuerdo «al Ministerio de Fomento del Gobierno de España y la Consejería de Obras Públicas y Vivienda de la Junta de Andalucía».
Los datos, defienden desde IU, apuestan por que así sea. En primer lugar, porque el área metropolitana del Bajo Andarax «es una de las principales conglomeraciones urbanas de la provincia de Almería» y su creciente actividad económica «genera una importante movilidad de personas, sobre todo, en los municipios de Almería y Huércal de Almería». Desplazamientos que, sin embargo, se producen en su mayoría en vehículo privado, lo que, a juicio de Esteban, provoca «problemas de congestión del tráfico y una elevada contaminación ambiental», debido fundamentalmente a que las alternativas de transporte público «son deficitarias».
De ahí que el portavoz municipal de IU inste a las administraciones públicas a realizar «una apuesta decidida por la promoción del transporte público» que, además, contribuiría a una movilidad urbana «sostenible» y a una mayor «eficiencia energética», al fomento de «hábitos saludables» y, en definitiva, a una «mejora en la calidad de vida de los ciudadanos».
Y, en segundo lugar, porque IU considera asumibles los costes que supondría la implantación del plan de cercanías -dada la disponibilidad actual de la infraestructura necesaria-, que han sido cifrados por Comisiones Obreras en algo más de 800.000 euros.
La puesta en marcha del Corredor del Andarax, explica el representante municipal de IU, «no supondría una inversión muy elevada, dado que se dispone en la actualidad de infraestructuras, como es la línea férrea, catenaria o las estaciones»; y, además, «existe un importante parque de maquinaria ferroviaria que puede ser compatible para circular por esta línea», por lo que «el coste de personal y prestación de servicios sería viable con las actuales condiciones económicas».
Un proyecto en definitiva que, recuerda Rafael Esteban, ofertaría un servicio que uniría la capital y sus 190.000 habitantes con las poblaciones cercanas del Bajo Andarax, que suman en torno a 44.000 vecinos, utilizando la red ferroviaria existente. Por tanto, incide el edil, puesto que «en Andalucía, la tendencia tradicional hasta hace unos años era ofertar servicios de cercanías por las líneas actuales de la red básica o regional, en el conglomerado urbano del Bajo Andarax se dan las condiciones objetivas para utilizar el viario existente para potenciar un transporte público, rápido, económico y respetuoso con el medio ambiente que permita la movilidad de los ciudadanos».