El Consejo de Gobierno tiene previsto autorizar en su reunión de este martes a la Agencia Pública de Puertos de Andalucía la licitación del contrato de concesión para la ampliación y explotación del puerto de Carboneras, en la provincia de Almería, según informaron a Europa Press fuentes de la Oficina del Portavoz del Ejecutivo. La inversión prevista será de 40 millones de euros y se tratará del segundo proyecto de carácter portuario que se financiará en Andalucía bajo la formula de colaboración público-privada. El primero de ellos fue el de Marbella-La Bajadilla, en la provincia de Málaga. Las obras consistirán en la ampliación con una nueva dársena nautico-recreativa y un varadero y se prevé que el número inicial de atraques supere los 800. Con estas instalaciones Carboneras ganará un puerto deportivo del que actualmente carece y se incrementará la oferta turística de la localidad, íntimamente ligada con el mar, y que actúa de cabecera de servicios de la zona oriental del Parque Natural del Cabo de Gata - Níjar. El único puerto deportivo actualmente en la zona del parque es el de San José, gestionado por la Empresa Públicas Puertos de Andalucía, que dispone de una escasa capacidad de amarres.
La oferta de deportes náuticos en el parque natural es un atractivo más para el turismo activo, que está convirtiéndose en uno de los principales motores de desarrollo turístico de la provincia de Almería. No en vano el número de actividades deportivas y de ocio para el turismo activo se ha venido incrementando en los últimos años ofreciendo un nuevo tejido productivo en zonas que hasta ahora tenían una limitada capacidad. Una de las actividades que cuenta con más movimiento en este sector, y precisamente ligada al parque natural, es el submarinismo.
Planes sostenibles
Y ayer mismo, precisamente, la Junta de Andalucía daba el pistoletazo de salida a la renovación del Plan de Desarrollo Sostenible del Parque Natural de Cabo de Gata Níjar -y el de Sierra Nevada-. Un documento participativo cuya redacción comenzará a ejecutarse una vez se lleven a cabo las vías participativas previstas en el acuerdo del Consejo de Gobierno andaluz y que deben de dar cabida a las inquietudes locales. El acuerdo faculta al consejero de Medio Ambiente para que los planes se redacten bajo sus órdenes.