Revisar nuestro vehículo antes de salir de viaje es una tarea indispensable, indiferentemente de que vayas a escaparte en coche, en moto, autocaravana o en cualquier otro 'cacharro con ruedas'.
En la época estival los desplazamientos por carretera se multiplican y garantizar el buen estado del automóvil es una prioridad que no hay que posponer ni evitar, sin embargo, debido la crisis económica son cada vez más los conductores que 'suprimen' la puesta a punto antes de echarse a la carretera. Uno de los concesionarios Wolkswagen de la capital asegura que este verano, «como casi todos, las revisiones aumentan, pero la tónica general es la disminución respecto a otros años, sobre todo los últimos y primeros meses».
Durante estas fechas, la mayoría de talleres y empresas de mantenimiento ofrecen el servicio de 'puesta a punto' de los vehículos de cara al verano. Desde 25 euros la básica hasta 100 euros la más cara, revisan hasta 70 puntos del coche para su correcto funcionamiento. «La gente es partidaria de este tipo de revisiones porque se aseguran el buen funcionamiento del coche durante estos meses por lo que les cuesta una comida en el chiringuito», aseguran. Y es que aunque los fallos humanos son la principal causa de los accidentes de tráfico, uno de cada cuatro siniestros se debe a fallos mecánicos por falta de mantenimiento.
Dicen los talleres que los españoles revisamos poco los coches, y es verdad. Hay quien sólo lo lleva cuando le deja tirado o le 'chirrían' los frenos. Craso error. Mantener en buen estado el coche - que no es únicamente cambiar el aceite - hacer las revisiones periódicas, no sólo evitará males mayores, sino que contribuirá de forma definitiva a una mayor seguridad vial. «A lo que nunca fallan son las revisiones estipuladas para su modelo de coche cada 'X' número de kilómetros, quizá porque les avisa el piloto del vehículo...» afirman desde la casa Skoda.
Dinero... y seguridad
El buen mantenimiento ha de ser continuo, ya no solo por la seguridad de los ocupantes, sino porque una avería puede suponer la anulación del viaje o un desembolso que acabe con el presupuesto vacacional.
Las ruedas son el elemento más importante, las que nos mantienen agarrados al asfalto, y según uno de los concesionarios Audi de la capital es lo que más suelen arreglar en su taller. «Unas 'gomas' duran alrededor de 40.000 kilómetros, hay personas que han venido con 100.000, sin dibujo y con las rejillas destrozadas, eso es un auténtico peligro para la seguridad vial que no se puede dejar para última hora» recalcan.
Por esto mismo, todos los concesionarios y talleres recomiendan adelantar la visita al taller para evitar las aglomeraciones y demoras que se producen en los días inmediatamente anteriores a las salidas masivas en verano, que pueden ser hasta de siete días.
El cambio de ruedas podría ser lo que más se exige, pero curiosamente lo más demandado es la revisión del aire acondicionado. Y es que eso de ir 'fresquitos' es importante, y además también aumenta la seguridad por increíble que parezca. Según estudios realizados por laboratorios especializados, la percepción sensorial al volante y la capacidad de asociación y reacción del conductor disminuyen un 20% cuando la temperatura pasa de 25 a 35 grados centígrados. Estos valores son equivalentes a conducir con una tasa de alcohol en sangre de 0,5 miligramos.
La temperatura ideal debe de estar entorno de los 20 a 22 grados, nunca por debajo de los 18 grados. Se consigue así una conducción más relajada, se reduce el cansancio del conductor y se mejora su capacidad de atención.
Presupuestos «por todo»
También insisten en que a diferencia de otros años los conductores solicitan presupuestos «por todo», lo que permite al cliente priorizar las reparaciones para hacerlas «poco a poco», debido a que la gran mayoría ha pospuesto los arreglos que debían hacer con antelación. «Hay veces que detectamos coches muy bien cuidados, sobre todo los de alta gama, pero la mayoría se nota que solo le echa gasolina» aseguran desde un taller de la casa Ford.
También hay quien va al taller con las piezas ya compradas para su instalación, aunque esta práctica suele ser rechazada por la gran parte de los concesionarios oficiales puesto que implica la única garantía de la mano de obra y no la de las piezas instaladas, que en muchos casos son compradas en desguaces teniendo una 'esperanza de vida' mucho más corta.
Desde el concesionario Mercedes instan a los conductores a que revisen sobre todo el sistema eléctrico, que está detrás de la gran mayoría de asistencias en carretera. Con el calor, los materiales de la batería se desgastan más fácilmente, de manera que «las comprobaciones de este elemento se realizan con mayor cuidado en estas revisiones que en cualquier otra época del año».