Si en las últimas semanas era la planta de Ejido Medio Ambiente la que elevaba una densa cortina de humo por el incendio de los residuos que almacena en sus instalaciones de reciclaje, ayer era la central de Albaida, en La Mojonera, la que volvía a generar una ennegrecida columna por el incendio de desechos. Durante toda la tarde de ayer, los bomberos tuvieron una ardua tarea para conseguir apagar las llamas y extinguir la incesante emisión de humo, visible desde casi todos los rincones de la comarca del Poniente.
Las alertas saltaban a media tarde. Hacia las 17.30 horas, una llamada de los agentes de la Guardia Civil alertaba a los bomberos del Poniente sobre la existencia de dicho foco incandescente. Y hasta el lugar se trasladaron tres camiones y ocho efectivos que se emplearon durante toda la tarde en extinguir el fuego. Más allá de las nueve de la noche, los bomberos habían conseguido controlar el foco, pero no acabar con las llamas. De hecho, al cierre de esta edición, los bomberos aún trabajaban en la extinción del incendio y se desconocía cuál había sido el origen que había desembocado en las llamas.
El incendio en la planta de reciclaje de La Mojonera es el segundo en sólo treinta días de un centro de recepción de residuos. El primero, en Ejido Medio Ambiente, se registraba el 7 de agosto. Entonces eran los propios vecinos los que comunicaban a los efectivos del parque de bomberos del Poniente la existencia de un incendio en el paraje Chozas de Redondo, en donde se ubica dicha planta de reciclaje. Este incendio afectaba a buena parte de la zona en la que la planta almacena los residuos que posteriormente son tratados para su reciclaje. «Se ve muy escandaloso. Los residuos tardan mucho en quemarse. No se sabe cuándo se extinguirá», reconocían entonces los miembros del propio parque de bomberos de la comarca. Hasta tal punto llegó el fuego que los efectivos antifuego reclamaron la ayuda material y personal del Infoca para poder acabar con las llamas.
Los vecinos de la zona, molestos por las molestias de salud que podrían haberse derivado del incidente, presentaron una serie de denuncias que llevaron a un juez de El Ejido a incoar diligencias previas para dirimir si existe relación entre estas (1.700 vecinos estuvieron afectados) con el incendio y, si procede, depurar responsabilidades.
La instrucción incoada por el titular del Juzgado número 4, al que remitió atestado la Guardia Civil, se suma al expediente por vía administrativa tramitado a instancias de la Delegación Provincial de la Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía que, en su momento, apreció indicios de que se pudiera estar dando una «eliminación incontrolada» de residuos con la quema de rastrojos que deberían de haberse tratado para la producción de compost.
Las diligencias judiciales derivan de dos denuncias interpuestas ante la Guardia Civil por dos particulares en representación de amplios colectivos vecinales. En concreto, uno de los denunciantes actúa como portavoz de alrededor de 700 personas que residen en las barriadas aledañas a la planta mientras que a la segunda la respaldan otro millar de ciudadanos. En los informes remitidos al juez figura que los vecinos, en especial aquellos que residen en Almerimar, relatan el padecimiento de «problemas respiratorios diversos, nauseas, vómitos, fiebre y otros malestares físicos» que achacan a la nube de humo que sigue emanando de las instalaciones.
El expediente administrativo abierto por la Junta se mantiene aún bajo investigación. Los técnicos de la delegación provincial de Medio Ambiente trabajan para determinar las causas de siniestro para depurar responsabilidades y, si procede, imponer una sanción.