Poner un granito de arena para que la provincia de Almería sea conocida por una propuesta literaria seria constituye el objetivo del Certamen de Novela 'Ciudad de Almería', que convoca la Asociación Cultural 'Policía Local Francisco Javier Balbín París'. Y todo indica que, pese a las previsiones un tanto agoreramente pesimistas sobre el futuro del libro y de la lectura tanto entre mayores como y más profundamente entre jóvenes, la convocatoria ha calado, aparte de recibir el respaldo «con lo que haga falta en el futuro» del alcalde de la capital, Luis Rogelio Rodríguez.
Han sido 62 obras las presentadas al certamen, llegadas desde todos los puntos de la geografía nacional e incluso desde otros países como Argentina y Luxemburgo. 'Salaal, más allá del tiempo', de Silvia Estévez Rueda (Alcalá de Henares / Madrid), ha sido la ganadora mientras que 'Civitas Solis', de Federico García Gómez (Écija / Sevilla), ha quedado finalista en esta edición, que la asociación convocadora a dedicado a la memoria de su compañero Diego Fernández Muley. Los profesores de la UAL, Alfredo Martínez Almécija y Francisco García Marcos, han sido el jurado.
Novela negra
Los ganadores, tal como establecen las bases de la convocatoria, recibieron el primer ejemplar editado de una tirada de un millar de volúmenes y, como signo de los actuales tiempos tecnológicos, también recibieron una edición como e-book. La iniciativa, igualmente como establecen las bases de la convocatoria, corresponde a la editorial Aldevara. De 'La mala estrella', escrita por Agustín Tejada Navas, y que ganó la primera edición de este mismo certamen, se han vendido prácticamente los mil ejemplares de esa edición y, al año siguiente, se mantiene como una novedad destacada en la página web de la editorial.
Una circunstancia literaria en boga en los últimos meses, como es el auge de la llamada novela negra con el descubrimiento y al mismo tiempo el encumbramiento de la escrita en los países nórdicos y tal vez la procedencia de la asociación convocante -más que su naturaleza cultural- pueden explicar que las dos novelas ganadoras se inserten en ese género o subgénero literario. No puede dejarse de lado igualmente que el finalista está relacionado profesionalmente con la policía y con la psicología clínica.
'Salaal...' , que es el anagrama de los nombres de los protagonistas (Stefano, Ángel, Luca, Avelino, Andrea y Luis) constituye un ejercicio de fantasía y de imaginación con la desaparición de una joven a la salida de su domicilio como punto de partida para la narración con el que su autora se 'rebela' contra el pragmatismo y la cotidianidad de un trabajo como analista financiera en una empresa farmacéutica.
Latín
«Si hace un año me hubieran dicho que esta historia, que casi empecé a escribir por hacer algo, iba a verla convertida en un libro, no lo hubiera creído. Ver una historia convertida en un libro es lo máximo. Muchas gracias por concederme este sueño. Solamente espero que disfruten con la novela como yo he disfrutado escribiéndola», manifestó Silvia Estévez con algún que otro estremecimiento emotivo de la voz. El finalista, Federico García Gómez, no se pronunció, tal vez por su carácter anecdótico, sobre la posibilidad de haber sido rechazado su trabajo al haber utilizado el latín para el título -provocado tal vez por la trama que recrea- cuando las bases determinaban el uso de la «lengua castellana» y añadió que desconocía que ese mismo título, 'La ciudad del sol', ya rotulaba otra novela, escrita además por un autor que puede considerarse almeriense, aunque madrileño de nacimiento -Miguel Naveros- y publicada en el año 1999.
La asociación cultural entregó ejemplares de las novelas ganadoras a la familia de Diego Fernández Muley así como a tres entidades colaboradoras: Manos Unidas, Cruz Roja y Alcer, mientras otro compañero, José Luis Martínez Muñoz, recitaba un poema en memoria del policía homenajeado.