Como todos los años, la Patrona de la ciudad recibió las flores de la ofrenda tanto de los fieles como de las distintas instituciones de la provincia, en un acto de devoción y emoción que cada año congrega a numerosas personas en la Plaza Virgen del Mar.
Con media hora de antelación la gente se empezaba a arremolinar en los alrededores de la Plaza para conseguir un puesto de lujo frente a la imagen de la Señora de los Mares.
Tras las palabras del Reverendo Señor Don José María Sánchez García, Diácono de la Diócesis de Almería, la imagen de la Virgen salió para ser admirada por todos mientras de fondo se escuchaba como el pueblo cantaba a la Virgen su himno mientras poco a poco se veía a la Patrona rodeada de flores que eran vendidas en las inmediaciones de la Plaza.
Familias, Hermandades y Cofradías, así como representantes de todas las autoridades civiles y militares desde todos los rincones de la provincia, prepararon bonitos ramos, centros y cestas de flores cuidadosamente diseñadas para que su Virgen gozase de las más bellas de las flores, que serán el principal ornamento que posea la imagen en la procesión que esta tarde recorrerá las calles de la ciudad.
La Virgen del Mar que se situaba en un pequeño trono a la vista de todos los congregados, lucía un manto verde botella con bordados dorados que ensalzaban su figura, rodeada en todo momento por un complejo sistema organizativo formado por miembros de la Hermandad Virgen del Mar.
En esta reunión hecha para honrar a la Patrona en la que se cortó la circulación para que la gente pudiera circular libremente entre la zona, participaron como viene siendo tradición el Cuerpo Municipal de Bomberos que desde lo más alto de los cielos ofreció flores a la Virgen de una manera muy particular.
Tampoco faltaron en esta mención especial a la Patrona, la Corporación Municipal con el Alcalde de Almería, Luis Rogelio Rodríguez Comendador a la cabeza, representando a todos los ciudadanos, que no dudó en dejar un ramo vistoso de flores a los pies de la imagen de la Reina de los Mares.
En esta fiesta de las flores también mostraron su peculiar participación otro año más la Brigada de la Legión que con tambores y paso firme, apartaron a todo el mundo que se encontraba en la calzada que da a la plaza, para presentar ante ella su propio ramo de flores. Este rito que ofrece expectación cada año fue sucedido también por la participación del Cuerpo Municipal de Policía que hizo su homenaje tanto por tierra como por aire a bordo de un helicóptero que saludó e hizo su propia reverencia a la Patrona desde los cielos.
Participación
Seguidamente, siguieron entregando flores las Asociaciones, Hermandades, Cofradías, y los fieles de la ciudad que con sus ramos entregaban a la Virgen sus alegrías, tristezas, penas, preocupaciones con el fin de abrazar con ello la fe en su Señora. Por ello, con motivo de la ofrenda realizada por la Asociación de Amas de casa, se hizo referencia a «mujeres valientes, dinámicas que tienen a la Virgen en el centro de sus vidas». De igual modo y especialmente emocionados por este evento, vinieron desde el mar, los miembros del Servicio Marítimo de la Guardia Civil para otorgar a su propia Reina de flores y honores, además de pedirle que no les abandone durante el año cuando ejercen su trabajo en condiciones adversas en alta mar.
La ofrenda se fue desentrañando con un incesante desfile de hermandades y cofradías. Por allí pasaron representantes de la Hermandad de la Macarena, de Pasión, de los Estudiantes, del Prendimiento, del Santo Sepulcro, de la Santa Cena, del Amor, del Rosario del Mar y del Silencio así como la Hermandad del Rocío de Almería que cantó para la Virgen su himno y canción más popular, en un desfile incesante en el que las mujeres ataviadas con sus típicos trajes de peregrinación, ofrecieron su ramo a la Patrona y la obsequiaron con su voz y fervor.
Además, la Virgen presenció cómo sus fieles cantaron y bailaron frente a ella después de haber sida efectuada la correspondiente ofrenda de cada colectivo.
Un día de ilusión y de unión entre las distintas cofradías que comparten el mismo objetivo. «Todos los años venimos con nuevas ilusiones para entregar a la Patrona, y en nuestro homenaje también le pedimos salud, paz y trabajo», confesó Enrique Marín, Hermano Mayor de la Hermandad del Prendimiento.
Un baño de flores que realizó la multitud para María que lejos de eclipsarla, desde ayer embellecen más que nunca su imagen y su propio significado.