La llegada de la Facultad de Medicina a Almería está hoy un paso más cerca de hacerse realidad. Después de que el Consejo de Universidades aprobara el pasado mes de abril la implantación de esta titulación en la Universidad de Almería, su rector, Pedro Molina, y el alcalde de Almería, Luis Rogelio Rodríguez-Comendador, junto al concejal de Urbanismo, Juan Megino, se reunían ayer para firmar el acuerdo de cesión de los terrenos donde estará ubicada dicha facultad. Se trata de cuatro parcelas que suman alrededor de 17.000 metros cuadrados, y que están ubicados junto al Hospital Torrecárdenas. Según afirmó el alcalde, su valor está estimado por encima de cinco millones de euros.
«Entendemos que con este paso cumplimos el objetivo que teníamos todas las organizaciones y la sociedad almeriense en su conjunto de intentar facilitar las cosas, a fin de que la futura facultad pueda ser una realidad en el plazo mas breve posible», afirmó Rodríguez-Comendador. «Por nuestra parte, desde luego, no va a quedar».
Sin fecha de obras
El rector de la Ual, por su parte, quiso remarcar la importancia de este último movimiento, ya que con él, «se dan las condiciones materiales para iniciar las infraestructuras». Sin embargo, el inicio de las obras aún no tiene fecha. Primero, la Ual deberá finalizar una memoria del proyecto en la que se incluyan las previsiones de infraestructuras, de recursos humanos, y la organización académica, y presentarla a la Agencia Nacional de Evaluación de la Calidad y Acreditación (ANECA) para su aprobación. De momento, la Ual sólo tiene casi finalizada la parte de la memoria académica.
Tras esta, deberá ponerse a negociar con el Servicio Andaluz de Salud (SAS) para concretar de qué manera se van compartir espacios y recursos humanos entre ambas instituciones; y, sobre todo, conseguir la financiación necesaria para la facultad, aunque no se sabe aún cuál puede ser su coste final, y no se sabrá «hasta que no sepamos que instalaciones podemos compartir con el SAS y a qué nivel podremos hacerlo», según el rector.
Lo que sí tienen claro desde la Universidad de Almería es que en tiempos de crisis, deben hacer «una cosa austera, digna y seria, con garantías de calidad académica, pero adaptándonos a las circunstancias», para lo cual han previsto llevar a cabo el proyecto en diferentes fases. Además, para aligerar en lo posible el coste económico, Molina aseguró que intentarán que los laboratorios de la facultad sean financiados por la Unión Europea a través de los fondos Feder como un centro de investigación biosanitario.
Y es que según afirmó Molina, se trata de una facultad «muy costosa» y que inician «prácticamente de cero; la Ual no tenía ninguna tipo de instalaciones orientadas a la Facultad de Medicina, no es como otras facultades que tienen algún tipo de edificio». No obstante, se mostró confiado en el respaldo de las instituciones y de la sociedad en su conjunto, por «el respaldo a Medicina tan amplio; nunca esta ciudad ha tenido un apoyo tan importante a una demanda tan clamorosa».
Asimismo, el rector afirmó que, por el momento, no se han establecido contactos de ningún tipo con ninguna empresa - se pretende involucrar a las empresas almerienses a la hora de poner en marcha la facultad, a través de la aportación de recursos económicos o materiales -, ni ninguna ha mostrado interés, algo que achacó a la «cautela» con la que se está trabajando ahora mismo. «Lo más importante es que esto es un proceso irreversible. Haremos un plan 'b' y 'c' si es necesario, para que dentro de las disponibilidades podamos adaptarnos».