Hecha la Ley, hecha la trampa. Al menos dos ayuntamientos de la provincia de Almería convocaron ayer sendos plenos municipales de urgencia con la finalidad de burlar una de las imposiciones incluidas en el Real Decreto-ley que comenzó a aplicarse en la medianoche de hoy. El contenido final del texto que ha convertido en dogma las líneas básicas expresadas por el presidente Zapatero en el Congreso de los Diputados llevaba dentro una sorpresa inesperada para los ayuntamientos: desde hoy, y hasta el 31 de diciembre del próximo año, ninguna administración pública local puede pedir un crédito para pagar sus inversiones, tal y como hasta ahora permitía la normativa de aplicación en las entidades locales.
Y tan de sorpresa pilló a muchos que incluso en el caso de Oria se tiró de mensajes de texto y 'telefonazos' de última hora para que, con la máxima premura que les permitiera el reloj, se sometiera a votación en pleno extraordinario la solicitud de crédito. «Por la mañana me llamó el secretario municipal y me avisó de que o aprobábamos hoy -por ayer- el préstamo o nos quedábamos sin él hasta dentro de año y medio», explicó a este periódico José Pérez, alcalde socialista de Oria. «Hombre no será tan tajante», dijo el alcalde que respondió al secretario. Pero ante la seriedad del mismo, llamó y convocó. «No hemos tenido problemas para organizar el pleno. Somos once concejales y estamos bien avenidos». El equipo de Gobierno de Oria tenía previsto aprobar la próxima semana en pleno ordinario un préstamo de 300.000 euros para pequeñas obras en el municipio. «Sin este préstamo no podríamos hacer ninguna inversión en el pueblo», indicó.
En Gádor, en el Bajo Andarax, ocurrió más de lo mismo. Una llamada alertaba a media mañana al alcalde, Eugenio Gonzálvez (PP), del contenido del Decreto publicado en el Boletín Oficial del Estado. «Menos mal que lo teníamos todo listo», explicó pocos minutos después de aprobar en pleno el crédito de 1,2 millones de euros y de firmarlo con la entidad financiera. «Cuando me han alertado de lo que ponía en el BOE, llamé al secretario y a los servicios de apoyo de Diputación para preguntar. Y cuando hemos visto que era la solución para poder ejecutar las inversiones previstas en el presupuesto, convocamos el pleno de urgencia». También en este caso tenían previsto un pleno ordinario la semana próxima para someter la operación financiera al beneplácito del plenario. El decreto les obligó a actuar de urgencia. «No podíamos esperarnos que el Gobierno hiciera las cosas así. Ha actuado con premeditación y alevosía. Ni siquiera la Federación Española de Municipios y Provincias (la FEMP) sabía que se iba a prohibir el crédito para inversiones. Esto no tiene nombre», expuso Gonzálvez con un tono de voz que expresaba su enojo por la situación.
El PER y Diputación
No obstante, lo que sí apuntan desde ambos partidos es que esta prohibición legal podría tener serias implicaciones para las condolidas arcas de las entidades locales en el caso, por ejemplo, del Plan de Empleo Rural (PER). José Fernández, portavoz del Grupo Popular en la Diputación de Almería, decía ayer que hoy se pondrán manos a la obra para analizar las implicaciones futuras de esta medida, ya que los municipios del interior financian los materiales para el PER mediante créditos. Pero también se recurre a operaciones financieras de préstamo para la ejecución de otras inversiones, como es el caso de los Planes Provinciales o de las obras para electrificación. «Habrá que ver cómo lo hace ahora Diputación», decía Fernández.
El Gobierno provincial no había analizado aún ayer la repercusión del contenido del Decreto sobre la gestión de sus políticas. De hecho, fuentes de la Institución aseguraban que será hoy, durante una reunión de coordinación, cuando se vean las implicaciones que conllevará el contenido legal.
Una alcalde del PSOE era el que más lejos llegaba en su opinión sobre la repercusión de la medida: «Si no puedo pedir créditos, va a haber partidas que no voy a poder devolver a otras administraciones. Tendré que decirles 'tomad las llaves y gobernad vosotros si podéis'».