Después de dos años funcionando en la sombra, y puliendo los objetivos y ejes estratégicos de su labor, el Centro Andaluz para la Evaluación y Seguimiento del Cambio Global ( CAESCG) ha sido ya presentado a la sociedad. Concretamente ayer, durante un acto al que asistieron representantes de Educación, Medio Ambiente e Innovación de la Junta, del Instituto de Investigación Agraria y Pesquera (Ifapa), de asociaciones ecologistas como Ecologistas del Mediterráneo, o la Asociación de Empresarios del Parque Natural Cabo de Gata (Asemparna) y de decenas de investigadores tanto de Almería como de fuera de la provincia.
Durante el acto, celebrado en el Auditorio de la Ual, tanto el rector, Pedro Molina, como el vicerrector de Investigación, Desarrollo e Innovación, José Luis Martínez Vidal, la delegada de Economía, Innovación y Ciencia, Sonia Rodríguez, y el director del Centro, Hermelindo Castro se encargaron de explicar la razón de ser de este centro que, a comienzos del año que viene, quedará físicamente integrado en el edificio multicentro que se está construyendo para albergar además otros centros de investigación universitarios.
Almería, el laboratorio
Así, el CAESCG nace con el objetivo de investigar acerca del cómo, el cuánto y el porqué de los estragos que causa el llamado Cambio Global en un espacio como el sureste español, un «laboratorio privilegiado en los que ensayar modelos de gestión adaptativa», según Hermelindo Castro. De hecho, si se escogió Almería para ubicar este centro andaluz es por la singularidad de sus paisajes, «donde ha habido una aridificación natural, donde se conservan usos y aprovechamientos tradicionales de la tierra, donde ha habido una gestión ejemplar de los escasos recursos hídricos existentes», afirmaba Castro.
El estudio del Cambio Global - que Castro quiso diferenciar de Cambio Climático , ya que afirma que éste último «sólo es un capítulo dentro del Cambio Global»- en esta tierra, pretende servir para evitar en la medida de lo posible, y paliar en el peor de los casos, los efectos de este fenómeno «que ya ha ocurrido en el Mediterráneo oriental, y que se predice que ocurrirá durante este siglo en numerosas áreas de la cuenca Mediterránea». De hecho, tal y como comentaba el director del CAESCG, todos los modelos predictivos de Cambio Climático profetizan que, a lo largo del siglo XXI, va a haber cambios importantes en la temperatura media - entre 1,7 y 2,2 grados a mitad de siglo-, va a haber una disminución en torno al 20% de las precipitaciones, y va a influir en muchos sectores económicos claves y en muchos paisajes ecológicos importantes que hemos protegido jurídicamente hace años».
Ejes estratégicos
Para ello, ya se está trabajando en una docena de proyectos de investigación que giran en torno a tres ejes. El primero, es el de poner en valor los bienes y servicios que los ecosistemas generan, y que los planes de ordenación tengan en cuenta los procesos ecológicos que subyacen «y que no se han tenido en cuenta hasta ahora», afirmaba el director del centro. Además, se investiga en torno a «cuál debe ser el papel de las áreas protegidas para la conservación de la biodiversidad a lo largo del siglo XXI»; y se identificarán y cualificarán indicadores de seguimiento de Cambio Global, «que nos permiten prevenir las afecciones de la manera más inteligente». Hermelindo Castro quiso destacar especialmente uno de los proyectos puestos en marcha, 'Glocharid', de 3 años de duración, integrando a 13 grupos de investigación de las universidades andaluzas y centros de investigación del CSIC, y que forma parte de la estrategia andaluza para el seguimiento de los efectos del Cambio Global, con la que se colaborará estrechamente.
El Centro ha sido financiado por la Consejería de Medio Ambiente y la de Economía, Innovación y Ciencia.