Souad Bouderbali, su marido y sus dos hijos, de 8 y 12 años, hoy han dormido bajo techo pero no saben qué será de ellos esta noche.
Es la familia magrebí que se ha quedado sin casa tras derrumbarse en la tarde del pasado martes el techo de la vivienda en la que residían en el núcleo daliense de Celín. Hacía un año y dos meses que llegaron a esta provincia, vinieron desde Fuenlabrada, Madrid, a buscar mejores oportunidades, y al no tener trabajo ninguno de los dos lograron la ayuda de una compatriota, Sadia Boutrakouine, afincada en Dalías y quien les cedió una casa «porque no podían pagar mucho, o a veces nada, pero la casa la tenía cerrada y aunque es muy vieja, que tiene unos cien años, se podía aprovechar para ocuparla», asegura la dueña.
Boutrakouine asegura que la casa necesitaba reparaciones «pero la cosa estaba mal de dinero y no me alcanzaba para arreglarla, tenía humedades, y había pedido ayudas para una rehabilitación». Ese mal estado de conservación de la vivienda, unido a los temporales de viento y abundantes lluvias que está soportando la provincia han sido los desencadenantes de un suceso que si bien no acabó en tragedia porque no hubo heridos ha acabado con la ilusión de una familia.
«No nos pasó nada. La casa tiene dos pisos, arriba estaban los dormitorios y cuando se cayó el techo de esa parte de arriba nosotros estábamos en el salón, abajo, sobre las tres de la tarde. Oímos un ruido muy fuerte, parecía una bomba, y luego vimos mucho polvo», explica la mujer que vivía en la casa, en la calle Real de Celín.
Sin heridos pero sin hogar
Souad agradece que ninguno de sus hijos estuviera arriba en el momento y les agarra con fuerza aún con el miedo en el cuerpo y con la preocupación de «¿adónde vamos a ir ahora? Esta noche la hemos pasado en casa de unos amigos, en el salón, porque no tienen espacio para acogernos. ¿Qué va a ser de nosotros? mi marido y yo estamos sin trabajo», se lamenta. Por ello durante el día de ayer contaron con la ayuda del Ayuntamiento de Dalías y servicios Sociales, que están trabajando por encontrarles una casa, aunque «ahora mismo las casas de acogida están todas ocupadas», según manifestó el portavoz del Ejecutivo, Jorge Gutiérrez.
No obstante según informó a última hora el alcalde daliense, Jerónimo Robles, anunció que a través de la trabajadora social «les hemos buscado subvención para alquilar una casa de forma urgente, estaban buscando a ver donde podían quedarse». Y es que como mucho podrán volver a la casa a retirar sus cosas con una actuación de urgencia desde el Consistorio, pero los técnicos municipales, que analizaron ayer el estado de la vivienda consideran que el estado del inmueble no permite la rehabilitación, «su estructura está gravemente afectada y a eso le sumamos el desplome de la planta de arriba que también ha afectado a la fachada. Las vigas de madera están empapadas y se han contraído». Por ello desde el Ayuntamiento se va a declarar la casa en ruina de forma «inminente», según el alcalde de Dalías, por el peligro que supone y se procederá a su derribo en breve, de forma que se notificará al propietario y si éste no lo ejecuta se hará desde el propio Ayuntamiento.