La decisión dada a conocer ayer de levantar parcialmente el secreto sumarial sobre el Caso El Ejido pone fin a tres años de investigación, primero por parte de la Fiscalía Anticorrupción y después por parte de los órganos judiciales. Fue una denuncia de una persona individual la que inició las actuaciones de la justicia. Sin embargo, alguna documentación puesta a disposición de la Fiscalía por parte de Partido Popular y de Izquierda Unida, se agregó al trabajo ya iniciado. La investigación nunca se cerró en los dos años en los que permaneció en los despachos de la Fiscalía Anticorrupción. Pistas de ello las dio el propio Fiscal General del Estado. En su última visita a Almería, Cándido Conde Pumpido respondió diciendo que habría noticias «pronto» sobre las investigaciones en torno a Elsur y el Ayuntamiento de El Ejido, sobre cuyo conocimiento dejó claro al no dudar en la respuesta ni tardar en ofrecerla a las preguntas de los periodistas. De hecho, pocos meses después, en abril de 2010, el caso se trasladaba de los despachos de la Fiscalía Anticorrupción, en la Audiencia Provincial, a los del Juzgado número 2 de Instrucción de Almería, en la sede judicial de Oliveros. Desde entonces, y ya con los pertinentes permisos judiciales, comenzaron a practicarse escuchas a las conversaciones telefónicas de los principales imputados de la presunta trama corrupta de El Ejido.
Precisamente dichas escuchas, que se prolongaron por medio año (entre abril y octubre) culminaron con la más importante operación policial practicada en Almería contra la corrupción. Tuvo lugar desde las ocho de la mañana del martes 20 de octubre. Unos 70 agentes del Cuerpo Nacional de Policía originarios en su mayoría de Granada y Málaga consumaron la detención de los veinte primeros imputados, así como el registro de sus domicilios y del propio Ayuntamiento, que permaneció completamente rodeado de agentes durante un día entero.
Desde aquel día, al menos siete imputados más han pasado a formar parte del grupo de 27 que a día de hoy ha trascendido como el de los que presuntamente habrían cometido algún tipo de delito en torno a la trama. No obstante sí que se han producido más declaraciones a personas que, bien por sus lazos afectivos, bien por trabajo o por cualquier otra causa tenían conocimiento de alguna parte del entramado empresarial investigado por la Justicia. El levantamiento parcial del secreto de sumario no es, en ningún caso, el cierre de las investigaciones.