Nunca un pleno del Ayuntamiento tuvo tanto éxito de participación ni simbolizó de una forma tan explícita una difícil situación casi al desnudo, como ocurrió en la mañana de ayer en El Ejido.
Los 87 trabajadores de las empresas de Juan Antonio Galán, que ya llevan 13 días en huelga y sin cobrar sus nóminas de noviembre, diciembre y enero, intentaron asistir al pleno extraordinario convocado ayer, como puede hacer cualquier ciudadano, aunque tan sólo unos pocos pudieron 'colarse' entre la barrera de efectivos de la Policía Local que custodiaban el acceso al Consistorio. Y frente al edificio, dos furgones y más de diez agentes de la Policía Nacional velaban el transcurrir de los acontecimientos desde las nueve de la mañana.
El motivo, según apuntaban los propios trabajadores quienes no podían salir de su asombro tras comprobar el dispositivo desplegado a su alrededor, «es que nos dicen que ya no queda sitio en el salón de plenos». Y así era. En la sala ni un asiento libre ya que cerca de 50 personas mayores, vecinas del municipio, habían decidido asistir también en el día de ayer al encuentro. Presidentes de juntas locales de Las Norias y Balerma, ambas pertenecientes al Partido de Almería (PAL), así como militantes del partido y representantes de Jóvenes por Almería, la formación juvenil del PAL, formaban parte también del público asistente al pleno junto a presidentes de algunas asociaciones de mayores del municipio. Mientras, apenas cinco trabajadores de las empresas de Galán podían acceder al salón de pleno porque como además explicaron, «nos hemos quitado el chaleco naranja y hemos pasado desapercibidos». Eso sí, lo hicieron acompañados del responsable de Administración Local de CC OO, Juan López, quien además había logrado conseguir apenas unos minutos antes, un encuentro el próximo lunes con el alcalde en funciones, Ignacio Berenguel, para tratar de aportar soluciones al conflicto.
Y es que como IDEAL anunció la semana pasada, el pleno extraordinario celebrado ayer en El Ejido abarcaba un tema de máximo interés para estos empleados, la aprobación del canon de la Empresa Mixta de Servicios Municipales (Elsur) de 2009 y 2010, lo que significa reducir la 'inyección' a Elsur de 33 millones de euros en 2008 y 22 millones de euros en 2009, hasta los 15 millones de euros aprobados ayer por mayoría del equipo de gobierno del PAL, ya que tanto Partido Popular como PSOE votaron en contra. Por esta razón, no es de extrañar que tras la lectura y aprobación por unanimidad de los 15 puntos pertinentes a las áreas de Régimen Interior, Personal y Urbanismo, del que tan sólo cabe destacar la aprobación de la Ordenanza del Registro Público Municipal de Demandantes de Vivienda Protegida, la imagen de los 87 trabajadores y su situación quedara reflejada de forma clara, contundente y al desnudo. Una bajada de pantalones en toda regla dejaba apenas sin voz al secretario que en esos momentos daba lectura al dictamen de la comisión. Ante la sorpresa del público asistente, y sobre todo ante la mirada atónita de los grupos políticos de la oposición y en especial, del alcalde en funciones, Ignacio Berenguel y el resto de sus concejales; el responsable de Administración Local de CC OO, Juan López, se convertía en protagonista de la sala mostrándose en ropa interior y con una hoja en su mano en la que podía leerse, «Nos dejáis en pelotas. ¡Negociación ya! ¡Por la defensa de todos los puestos de trabajo!». De inmediato, Berenguel daba orden a los agentes de la Policía Local de hacer salir al representante sindical con un apresurado, «por favor, por favor, desalojen a ese señor».
Y tras López, uno de los delegados sindicales de las empresas de Galán y varios de sus compañeros salieron con un paso al frente a expresar su disconformidad con la aprobación de la reducción del canon y la complejidad de su situación. «Queremos soluciones», gritaba uno de los trabajadores mientras era arrastrado por un agente hasta el exterior de la sala. El coordinador local de IU en El Ejido, Miguel Ángel Maldonado, también acompañó en el gesto a López mientras todos eran obligados a desalojar el salón de plenos. A partir de ahí, no hubo más sorpresas en el pleno del Ayuntamiento de El Ejido pero sí reacciones por parte de la oposición. Así, el portavoz del PP en el Consistorio, José Francisco Rivera, recordaba las razones por las que no apoyaban el nuevo canon de Elsur, entre ellas la imposibilidad de conocer la situación financiera real de esta empresa y «el no querer asumir la responsabilidad, porque no son claros y se escudan en la ignorancia».
El PSOE por su parte, reclamaba a través de su portavoz, Guadalupe Fernández, mayor transparencia en torno a la Empresa Mixta porque «si no conocemos, ni estamos dispuestos ni vamos a apoyar esto».
Pero el punto 17 del orden del día salió adelante debido a la mayoría con la que cuenta el PAL en la corporación, al igual que lo hicieron los puntos 18 y 19, referidos a la renovación de dos créditos a corto plazo ya vencidos por un total de 9 millones de euros, así como al abono de parte de la deuda que se mantiene actualmente por parte del Ayuntamiento con la Empresa Mixta y que el alcalde accidental cifró ayer en «69 millones de euros». Así, con el voto en contra del PP y la abstención de los socialistas se aprobó la renovación de los créditos aunque para lo que respecta al pago de parte de la deuda a Elsur, el PSOE ofreció su voto a favor.
Por su parte, Berenguel mostró además una gráfica en la que se reflejaba, a su juicio, «cómo han disminuido los ingresos desde 2005» en el Ayuntamiento. Un planteamiento con el que no estuvieron nada de acuerdo PSOE y PP, quienes volvieron a dejar claro en el día de ayer su malestar por la falta de transparencia y la gestión que viene realizando el equipo de gobierno del PAL desde sus inicios. Berenguel volvía a pedir el compromiso de la oposición para la búsqueda de soluciones y les animaba a pedir información «donde hay que pedirla».
La situación fue más lamentable a las puertas del Consistorio ya que según anunció Berenguel, «hay cinco agentes de la Policía Local que han sido agredidos», aunque según indicaron los propios agentes a este periódico, «sólo son dos». Pero dos delegados sindicales de las empresas de Galán, Jesús Fatuarte y Rafael López, también sufrieron agresiones por parte de los agentes. «He recibido un golpe en las costillas que me duele bastante. No tengo nada roto pero hemos ido al hospital y me han puesto calmantes y a otro compañero que ha conseguido entrar al pleno le han torcido el brazo». Con el lamento de López por utilizar a los mayores de modo «partidista», él y 20 trabajadores acamparon en la Plaza Mayor donde han pasado la noche.