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Las matrículas gratis dejan interrogantes

Las matrículas gratis dejan interrogantes
  • Los rectores creen que puede ser una medida beneficiosa si hay financiación, asociaciones de estudiantes apuntan a un posible 'efecto llamada' y el PP teme que haya impagos

El panorama de las universidades andaluces puede sufrir un cambio radical tras la propuesta conocida esta semana e impulsada por el Gobierno andaluz de ofrecer a los universitarios que aprueben la matrícula gratuita para el curso siguiente, una medida que sería ya efectiva a partir del año académico próximo. La Consejería quiere que esta iniciativa se convierta en un premio al esfuerzo de los que aprueben. Esta medida beneficiará a unos 30.000 alumnos y representará unos costes para las arcas regionales de entre 25 y 30 millones de euros, una cantidad que será compensada a las entidades académicas por la Junta dentro del sistema de financiación que ahora se renegocia.

Este proyecto fue presentado a primeros del presente año a los rectores que, en general, dieron su visto bueno. El presidente de CRUE-Universidades Españolas, Segundo Píriz, ha sido uno de los primeros defensores de esta medida que le parece «una idea muy positiva» y que debe servir «para atraer más estudiantes a la universidad». Píriz reclamó, además, una reducción drástica de los precios públicos de los estudios de grado, que desde 2012 las comunidades autónomas pueden fijar sin límite alguno, y criticó la «enorme diferencia» que existe entre unas regiones y otras, ya que «no es lógico que un ciudadano pague tres veces más por unos mismos estudios en Cataluña o en Madrid que en Galicia o Andalucía, y esto me parece muy mal». De ahí su petición para reducir y homogeneizar las tasas de matrícula, en cuyo caso pidió a las comunidades autónomas compensar a las universidades por los ingresos que dejasen de recaudar, ya que «lo contrario iría en contra de la calidad de la educación».

La UAL, a la espera

Desde la Universidad de Almería, a la espera de conocer más detalles sobre esta medida, reconocen que existe cierta expectación aunque, como recordó la Vicerrectora de Estudiantes y Empleo, María Isabel Ramírez, la UAL aplaude «cualquier actuación que beneficie la igualdad de oportunidades y reconozca el talento».

La principal petición que realizó la universidad almeriense, al igual que otras de la región, es que esta iniciativa no suponga un coste adicional para las propias instituciones universitarias, en un momento en el que están recuperando los niveles de inversión de los años anteriores a la crisis económica y tras una auténtica travesía por el desierto de recortes en sus presupuestos.

La UAL, a través de su Vicerrectora, dejó claro, igualmente que «esperamos también que no sea una medida aislada y que vaya de la mano de otras que son fundamentales para el sistema, como son las tasas de grado igual a tasas de másteres; aumento progresivo de la financiación del sistema hasta alcanzar una inversión en términos %PIB similar a la media europea; esfuerzo decidido en I+D a través de un PAIDI con convocatorias reales; un plan plurianual de infraestructuras y una financiación conectada a méritos e indicadores objetivos de calidad».

De igual forma, se pide que se tenga en cuenta también que esta medida puede desincentivar a los alumnos en su esfuerzo para conseguir una matrícula de honor como calificación en sus asignaturas, porque ya no tienen beneficio económico. Además «iguala en rendimientos a los alumnos excelentes y a los que no lo son. También sustituye los criterios redistributivos por criterios homogeneizadores independientes de la renta y las dificultades familiares y socioeconómicas. Además, habrá que ver los efectos de esta medida sobre las becas».

El PP, con recelo

Desde el Partido Popular se ha acogido esta medida con sorpresa y recordando que, en cualquier caso, afectará sólo a alumnos que no tengan su beca del Ministerio de Educación. La parlamentaria andaluza, Aránzazu Martín, señaló, en principio, que «desconocemos como se va a llevar a cabo esta medida, porque martes y miércoles hemos estado recibiendo noticias que son contradictorias». Partiendo de este punto, Martín recordó que «es un poco engañoso, porque lo que se trata es de una compensación o bonificación para aquellos estudiantes que no tengan una beca del Ministerio de Educación, esta no es una medida para todos los alumnos».

La parlamentaria andaluza del PP también destacó que «nos ha sorprendido que en lugar de premiar la excelencia, se haya llegado a una situación en la que el estudiante va a ser conocedor de que con menos esfuerzo va a poder conseguir una beca. Quizás hubiera que corregir la situación de alumnos que están con una situación económica complicada y que se quedan sin beca, pero aún así me parece que con esta iniciativa se da un gran paso atrás».

El Partido Popular también incidió en la necesidad de que estas matrículas gratis no repercutan de manera negativa en unas universidades que «están empezando a ver la luz», en una etapa en la que se está empezando a pagar la deuda que mantiene la administración con las instituciones académicas. Por último, Aránzazu Martín apunta que «nos preocupa que se creen unas expectativas grandes, que los estudiantes se acojan a este tipo de beca y que luego puedan sufrir impagos. Sabemos como funciona la Junta, no son buenos pagadores, y no queremos que luego no se cumpla».

Financiación garantizada

Desde la administración autonómica se lanzó un mensaje de tranquilidad a los rectores en cuanto al principal recelo que la medida suscitó en los mandatarios de las universidades, si estas becas harían mella en la financiación de las instituciones académicas. En este sentido, el importe de las matrículas supone un importante volumen de ingresos, en torno a un 30 %. Por otro lado, este anuncio ha supuesto que algunas de estas universidades aprovechen para recordar que la deuda de la Junta asciende a 278 millones de euros y que en algún caso, como la Universidad de Málaga, alcanza los 120. La Junta de Andalucía insiste en que esta bonificación del 99 % del coste de la matrícula para los estudios de grado y máster tendrá una partida presupuestaria exclusiva, independiente de la correspondiente a la financiación universitaria y que se convertirá en una medida que iniciará una línea de recuperación de derechos. Además, desde el Gobierno andaluz ya se compara esta propuestas con las medidas adoptadas por el ex ministro Wert que provocaron que «en los últimos años muchos jóvenes hayan tenido que abandonar, o ni siquiera han podido comenzar sus estudios universitarios, como consecuencia de los problemas económicos».