Turillas ofrece grandes visitas y unos excelentes platos de cuchara

El municipio acoge el provincial de BTT desde hace años./
El municipio acoge el provincial de BTT desde hace años.

Rincones de Almería | Sus paisajes y su ubicación privilegiada se combinan con una gastronomía tradicional y de calidad

J. L. PASCUALALMERÍA

El visitante que acude a Turrillas no puede dejar pasar la oportunidad de disfrutar de excelentes vistas desde el Mirador de la Sierra. En dirección hacia Sierra Alhamilla, ganando suavemente altura, entre campos dedicados al olivar y al almendro, se puede reconocer muy pronto la remontada de las laderas septentrionales de la sierra, más húmedas y frescas, las mismas que se hallan al subir al Pico Colativí y que resaltan en el horizonte por sus importantes manchas de encinar.

La carretera gana pendiente, comenzando una serie de curvas que permiten descubrir, bajo un gran resalte rocoso, el caserío de Turrillas. El tejado rojizo de su iglesia destaca sobre el blanco de sus casas rodeadas de vegetación.

Poco antes de entrar en el pueblo existe un bonito mirador, próximo a una diminuta ermita de San Antonio, patrón de la localidad, que ofrece la posibilidad de utilizar este verdadero balcón de la sierra para ver la ancha depresión que se extiende frente a nosotros hasta la Sierra de los Filabres, cerrando el horizonte septentrional.

En este punto, a 880 metros de altitud, se facilita la posibilidad de dirigirse al siempre atractivo pueblo de Huebro o bien ascender al Colativí de forma más cómoda a la planteada al comienzo del itinerario. Otro punto de interés se localiza en la ermita a San Antonio, antes de llegar al pueblo, donde se puede contemplar el paisaje absoluto del Campo de Tabernas. Si se gira la mirada hacia Turrillas, el viajero se encontrará con la torre de la iglesia, desafiante sobre el resto de los tejados. Esta torre es una construcción del siglo XVI. Se levantó para defender a los cristianos de los ataques de los moriscos, pues tras la reconquista el descontento de estos habitantes almerienses por la pérdida de sus derechos se fue haciendo más incontrolado. Los moriscos podían pedir ayuda a los turcos, que controlaban el Mediterráneo, o a los musulmanes de África, por lo que representaban un peligro inminente.

La Torre-fuerte de Turrillas es, pues, testigo de otras épocas de batallas entre moros y cristianos, un tipo de construcción que aún se conserva en otros pueblos del interior de la provincia.

En cuanto a la gastronomía, Turrillas destaca por su variedad, siendo sus platos más populares las migas, tanto de harina como de pan, y su arroz con conejo, además de excelentes platos de cuchara como los gurullos o el puchero.

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