Solicitan riego de socorro para salvar los frutales del Levante y Almanzora

Representantes de las distintas comunidades de regantes, organizaciones, asociaciones y federaciones que integran la Mesa del Agua.
Representantes de las distintas comunidades de regantes, organizaciones, asociaciones y federaciones que integran la Mesa del Agua. / IDEAL

La Mesa del Agua de Almería espera una reacción del Gobierno central con la concesión de cinco hectómetros cúbicos para la zona

Juan Esteban Poveda
JUAN ESTEBAN POVEDA

La situación de escasez de agua para el riego de cultivos que padece el área del Levante almeriense y la comarca del Almanzora está llevando a los agricultores a pedir auxilio. Tras la suspensión de los recursos hídricos del Trasvase del Negratín, por la limitación de su capacidad-establecida en la normativa que rige la cesión de agua del mismo- y la ausencia de alternativas, dejan a esta zona de la provincia en una situación crítica para que sus plantaciones agrícolas se desarrollen con normalidad.

En la última reunión de los integrantes de la Mesa del Agua de Almería, entre los que se encuentran los regantes de la zona en cuestión, se acordaron entre otros asuntos solicitar al Gobierno central el riego de socorro para salvar los cuatro millones de árboles frutales del Levante almeriense y el Almanzora, entre los que predomina la producción de fruta de hueso y cítricos.

Según informó la Mesa del Agua, a tenor de las estimaciones de los regantes de este área, se necesitarían cinco hectómetros cúbicos del Trasvase del Negratín para solventar el problema, algo que se especificará en la petición de riego de socorro que trasladarán al Ministerio de Agricultura, Alimentación, Pesca y Medio Ambiente. Esta cantidad se precisa únicamente para los árboles frutales. En ningún caso, aclararon en la Mesa del Agua, «el riego de socorro supone un remedio para la situación por la que atraviesan los cultivos hortícolas». Y es que, la lechuga es una de las producciones más afectadas y algunas empresas productoras de la comarca se han visto obligadas a sembrar solo el 25% de la superficie disponible».

Los efectos del cese del riego en las plantaciones de frutales se están dejando ver ya. Según explicaron desde la Mesa del Agua, a través de un comunicado, la inminente cosecha de clementinas, que se iniciará en menos de diez días, «corre el peligro de perderse si no llega agua con urgencia». En estos momentos, los frutos no están alcanzando el calibre comercial, ya que «el engorde habitual que se registra por estas fechas se ha visto menguado por la falta de agua». Tras la cosecha de clementinas se verán afectadas, detallaron en la Mesa del Agua, «otras producciones de cítricos, y posteriormente las de fruta de hueso como melocotón, paraguayo, nectarina y ciruela».

José Antonio Fernández, portavoz de la Mesa del Agua, al respecto, manifestó que «el desánimo es generalizado porque no se van a poder cumplir los compromisos comerciales y el descenso en el volumen de producción implica a corto plazo que se perderán cientos de empleos en el campo y en la industria del manipulado y envasado».

Más perjudicados

Las comunidades de regantes que tenían el agua del Negratín como único recurso disponible son las que, en estos momentos, se están viendo más perjudicadas y mantienen mayores problemas para sacar adelante sus cultivos. Esto sucede en la zona alta de la comarca del Almanzora y especialmente en la zona norte de Huércal-Overa, donde algunas plantaciones ya han entrado en 'dotación cero' y no reciben agua. En la mayoría de las fincas de cítricos las escasas reservas existentes en los embalses a pie de parcela quedarán agotadas la semana que viene. «Las recientes lluvias han dado para un riego o dos, pero la situación es dramática y si el Gobierno no hace nada por remediarlo esto significará la ruina de muchas familias y el arranque de millones de árboles», dijo Fernández.

Esta zona no solo dejó de recibir los 43 hectómetros cúbicos del Trasvase del Negratín-Almanzora, sino que tampoco cuentan con los 20 hectómetros cúbicos del Tajo-Segura y los 15 que nunca llegaron a suministrarse de la desaladora de Cuevas del Almanzora, inutilizada tras las inundaciones de 2012. Por tanto, los regantes del Almanzora cuentan con 78 hectómetros cúbicos menos para iniciar la nueva campaña agrícola.

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