La familia del niño recibe atención psicológica ante la dura noticia

Psicólogos del equipo de Emergencias 112 Andalucía arriban a la pedanía nijareña de Las Hortichuelas para atender a los familiares paternos de Gabriel./F. G.
Psicólogos del equipo de Emergencias 112 Andalucía arriban a la pedanía nijareña de Las Hortichuelas para atender a los familiares paternos de Gabriel. / F. G.

Las Negras y Las Hortichuelas, dos núcleos consternados por el trágico desenlace de la desaparición de Gabriel

Miguel Cárceles
MIGUEL CÁRCELESLas Hortichuelas

La noticia ha caído como un plomo. Los vecinos de Las Negras y de Las Hortichuelas recibían entre la incredulidad, el enojo y la más absoluta de las tristezas la noticia más dolorosa de todas: el hallazgo del cadáver de Gabriel Cruz, el niño de ocho años que hace exactamente doce días desaparecía en un trayecto de apenas 100 metros en una escuetísima pedanía de Níjar, en pleno Parque Natural de Cabo de Gata.

En Las Hortichuelas, donde la veintena de residentes del núcleo son casi todos familia y reside la abuela paterna, el silencio era sepulcral. A las seis de la tarde, en la casa de la que salió Gabriel y a la que nunca volvió se agolpaban decenas de familiares y amigos en un ambiente de silencio y recogimiento sepulcrales. A esa misma hora llegaban a la zona psicólogas del servicio de Emergencias 112 Andalucía para ayudar a los más allegados a digerir el doloroso trance.

"Es una pena, tan joven el angelico y hacerle lo que le han hecho... Yo tengo nietas y es muy injusto", indicaba un vecino de la zona. "Desde la camiseta empezamos a sospechar", añadía otra vecina, apostados ambos a la puerta de una de las pocas viviendas en las que, además de la de la abuela, se registraba cierto movimiento.

La madre, mientras tanto, se recogía junto con una amiga en una vivienda de Las Negras a la que se desplazaron algunos representantes institucionales para dar el pésame a Patricia Ramírez.

El delegado y el subdelegado estaban con la familia

El más duro de los momentos de la jornada, cuando se conocía que el cadáver del pequeño Gabriel Cruz había sido hallado en el maletero de la pareja sentimental de su padre, Ángel Cruz, ocurría de la peor de las formas. Estando el subdelegado del Gobierno, Andrés García Lorca, y el delegado del Gobierno, Antonio Sanz, visitando a la familia paterna. Fueron ellos los que, allí mismo, tuvieron que trasladar la peor de las noticias a los más directos allegados.

Fotos

Vídeos