Benitagla, un municipio para disfrutar de paisajes mágicos

Vistas generales del pueblo de Benitagla./
Vistas generales del pueblo de Benitagla.

El pueblo almeriense se caracteriza por su belleza paisajística, además de una historia y tradiciones únicas y mágicas

J. L. PASCUALALMERÍA

Benitagla es un pequeño municipio almeriense, que no llega a alcanzar el centenar de habitantes, aunque esto no evita que sea uno de los lugares más bellos del interior de la provincia y que encierre todo un conjunto de atractivos y de paisajes singulares que no dejarán indiferente a ningún turista.

Todo aquel que conoce el pueblo asegura que, su sencillez, la vida de sus gentes, se manifiestan especialmente en el florecer de los almendros en los primeros meses del año. Tanto es esto, que muchos visitantes se acercan hasta la localidad para aprovechar un fin de semana o unos días de vacaciones para disfrutar de los bares y merenderos de la zona, con una rica propuesta que combina a la perfección con los aires puros y limpios de la montaña. Sus casi mil metros de altitud hacen de ella un manto de nieve en los meses invernales y un manto de flores en los meses cálidos. Durante la época de frío, las chimeneas de las casas están a tope con la leña que proporcionan los encinares aledaños. La flor del almendro anuncia la llegada de la primavera a Benitagla antes que en cualquier otro lado y su valle y sus barrancos se pigmentan de colores blancos y rosados.

Entre las visitas que no pueden faltar si nos dirigimos a este hermoso pueblo están la iglesia de San Juan, un templo que llama la atención por sus blancas paredes y por el sonido de su campana, que aún hoy sigue siendo señal de encuentro entre los vecinos en las ocasiones especiales.

El casco urbano de Benitagla también resulta de gran interés, con calles estrechas y pavimentadas en las que el peatón le gana el protagonismo a los vehículos. Las paredes están muy cuidadas y muchos vecinos optaron por personalizar sus fachadas de manera llamativa, ayudándose de la piedra o de flores. Las tejas culminan los terrados de manera sublime con una técnica muy común en esta zona de los Filabres.

En Benitagla se da, igualmente, mucha importancia a la gastronomía, a la que se considera como una gran seña de identidad. Entre las especialidades que aquí se pueden degustar destacan diferentes tipos de potajes, cocido, gachas elaboradas con harina de panizo y caldo de tomates, pimientos asados, ajos picados y aceite, tortilla de patatas y la talvina, una mezcla con tomate, agua y harina.

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