Dos años de cárcel por la muerte de un trabajador que reparaba un invernadero

Imagen de archivo de invernaderos en Almería.
Imagen de archivo de invernaderos en Almería.

El juez asegura que el siniestro tuvo lugar por la utilización de un procedimiento de trabajo "inadecuado en razón a la actividad peligrosa" realizada

EFEALMERÍA

El Juzgado de lo Penal número 2 de Almería ha condenado a dos años de prisión por delitos contra los derechos de los trabajadores y homicidio imprudente a un empresario por la muerte en 2014 de un trabajador al que le cayó en el pecho una bobina de plástico cuando cambiaba la cubierta de un invernadero.

Los hechos tuvieron lugar sobre las 08:30 horas del 15 de octubre de 2014 cuando se llevaba a cabo la retirada y sustitución del plástico de un invernadero en el paraje 'Los Tristanes' de Campohermoso, en Níjar (Almería), tarea para la que había sido contratada la empresa del acusado, I.V.N., según recoge la sentencia consultada por Efe.

Los trabajadores comenzaron a subir a la cubierta del invernadero, que tenía unos tres metros y medio de altura, unas bobinas de plástico que pesaban entre 100 y 130 kilos de peso cada una de ellas.

La primera bobina la alzaron con unas cuerdas, pero la segunda trataron de elevarla acunada entre los brazos de tres trabajadores que se subieron a los alambres que había en los laterales del invernadero.

Dichos alambres se rompieron por el exceso de peso que soportaban y provocaron que uno de los trabajadores, de 26 años, cayese al suelo de espaldas y desequilibrara a los otros dos, que sostenían la bobina.

Al no poder sujetarla por su peso, la bobina cayó desde la altura cercana de la cubierta del invernadero e impactó sobre el pecho del accidentado, lo que le provocó un traumatismo torácico cerrado que causó su muerte.

El juez asegura que el siniestro tuvo lugar por la utilización de un procedimiento de trabajo "inadecuado en razón a la actividad peligrosa que constituye la sustitución de los plásticos de los invernaderos".

Añade que no se emplearon medios mecánicos, ni herramientas, equipos y materiales que garantizaran la seguridad de los trabajadores, así como que ni el acusado ni la empresa contratista realizaron ningún estudio ni actividad previa en materia de evaluación y prevención de riesgos laborales.

Subraya que ninguno de los trabajadores presentes había recibido ningún tipo de formación ni información en materia de prevención de riesgos laborales, en relación con la actividad de sustitución de plásticos de invernaderos.

Asimismo apunta que la empresa propietaria del invernadero en que se produjeron los hechos, tampoco adoptó medida alguna en relación con la seguridad de los trabajadores, pese a que I.V.N., realizaba este tipo de trabajos para ella desde tres años antes y a pesar de ser dicha mercantil la que compró las bobinas que había que reemplazar.

Por estos hechos, I.V.N. ha sido condenado a dos años de prisión por un delito contra los derechos de los trabajadores y un delito de homicidio imprudente y cuatro años de inhabilitación especial para la profesión u oficio de sustitución de plástico o aquellas relacionadas con la reparación de invernaderos.

Además tendrá que pagar, en concepto de responsabilidad civil y de forma subsidiaria con la empresa propietaria del invernadero, una indemnización de 19.200 euros a los padres del fallecido.

La sentencia no es firme y cabe recurso contra ella. EFE

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