Ideal

Asaja y Coag culpan de la 'crisis' del calabacín al «desorden en la planificación comercial»

Fernando Miranda (Ministerio de Agricultura), Andrés Góngora (Coag) y Francisco Vargas (Asaja).
Fernando Miranda (Ministerio de Agricultura), Andrés Góngora (Coag) y Francisco Vargas (Asaja). / IDEAL
  • Ambos colectivos agrarios hacen también un llamamiento a los agricultores para que se sumen a Organizaciones de Productores

Las organizaciones agrarias Asaja y Coag vuelven a la carga e insisten en su mensaje, dirigido a las comercializadoras hortofrutícolas, sobre la «imperiosa necesidad» de abanderar una revolución comercial en el sector. Ello, es derivado, en esta ocasión, de los bajos precios a los que se está vendiendo el calabacín, no solo en los últimos días, sino «en los últimos meses».

Ambos colectivos, que llevan a cabo una acción conjunta desde hace más de un año, tratando de activar una reacción en el comercio, hablan de una deficitaria planificación de la campaña, y como consecuencia de ello, la caída de los precios en origen, como en este caso la cotización del calabacín.

Una de las medidas que pueden tomar las comercializadoras para evitar que se planifique mal la campaña es, a juicio de Asaja y Coag, la coordinación y el intercambio de información entre ellas, para así asesorar «mejor a los agricultores». De esta forma, podrían, apuntaron los colectivos agrarios, «planificar las campañas teniendo en cuenta los calendarios de cultivo de otras zonas de producción y evitar así el colapso del mercado».

Asaja y Coag tienen claro cuál es «el camino a seguir», sentenciaron. «Estamos atravesando desde hace varios meses una 'crisis grave' en productos como el calabacín que apenas alcanzan los 15 céntimos de euro por kilogramo», señalaron desde Asaja y Coag. Para evitar esta situación «abogamos porque se lleve a cabo una revolución comercial donde las diferentes cooperativas y alhóndigas intercambien información para planificar la campaña», apuntaron. No obstante, también «hacemos hincapié en la responsabilidad del agricultor de formar parte de una Organización de Productores para poder llevar a cabo las líneas de actuación que proponemos», explicaron desde Asaja y Coag haciendo alusión, por ejemplo, a que sólo el 18% de los productores de calabacín almerienses se encuentran integrados en OP.

Las organizaciones agrarias entienden que esto «no es una guerra individual», porque «así no funciona el sector hortofrutícola» de la provincia de Almería. «Tenemos que estar organizados comercialmente para hacer frente a los abusos de los mercados», concretaron.

Para estas dos organizaciones no es comprensible que después de tantos años de actividad, los agricultores sigan sembrando 'a ciegas' sin el asesoramiento de sus comercializadoras que «debería orientarlos sobre las hortalizas que más salida tienen en el mercado y en qué época».

Por último, Asaja y Coag recordaron que llevan años planteando la necesidad de cambiar los conceptos comerciales establecidos en esta provincia. «No sólo abogamos por los mecanismos de gestión de crisis que contempla la OCM de frutas y hortalizas si no por organizar y coordinar comercialmente nuestro sector». Almería cuenta con suficiente volumen para ser decisivo en los mercados. «Nuestra falta de organización es la que genera los desequilibrios que se transforman en el hundimiento de precios como está pasando esta primavera».