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Los regantes del Poniente almeriense comienzan a recuperar el acuífero inferior

Antonio Cabrera, José Antonio Fernández, Manuel García, Juan Antonio Gutiérrez y Francisco Cervilla, de la directiva de la JCUPA.
Antonio Cabrera, José Antonio Fernández, Manuel García, Juan Antonio Gutiérrez y Francisco Cervilla, de la directiva de la JCUPA. / J. E. R.
  • A iniciativa privada, dejarán de extraer este mismo año alrededor de 30 hectómetros cúbicos y en dos años ahorrarán sobre otros 18 más

«Vamos a devolver a la naturaleza lo que un día tomamos prestado, porque queremos preservar el futuro de la horticultura y demostrar la sostenibilidad económica, social y medio ambiental de la producción de frutas y hortalizas bajo abrigo en el Poniente almeriense», manifestó Manuel García, presidente de la Junta Central de Usuarios del Acuífero del Poniente almeriense, durante la presentación que, acompañado por miembros de la directiva de la JCU, llevó a cabo ayer sobre los acuerdos alcanzados por todos los regantes y demás instituciones que forman parte de la Junta Central de Usuarios para poner en marcha, a iniciativa privada, un plan programado para la recuperación del acuífero inferior.

El planteamiento de los regantes parte de la solidaridad y abogan por la colaboración de los usuarios, entre ellos los ciudadanos de la capital y el resto de municipios del Poniente. Claro dejaron los miembros de la directiva de la JCU, durante su comparecencia ante la prensa de la provincia de Almería, que no se puede demorar más la recuperación y, por tanto, que no pueden guiarse por la agenda de las administraciones, que demoran actuaciones que consideran de vital relevancia. Por ello, tal y como aseveraron, prefieren intervenir, y no esperar a que anochezca, como se suele decir en estos casos, en los dejar actuaciones para mañana puede ser tarde.

Los regantes acordaron establecer, de manera voluntaria, una cuota de un céntimo por metro cúbico que servirá para incorporar al regadío otros recursos hídricos diferentes y evitar así que el mantenimiento de las más de 20.000 hectáreas de invernaderos que existen en la comarca dependan del acuífero para sobrevivir.

El precio del agua queda fijada para todos, según explicó Juan Antonio Gutiérrez, vicepresidente de la Junta Central de Usuarios, en 0,20 euros. Se trata de poner una cuota única para, entre todos, financiar la utilización del agua procedente de la desaladora y la utilizada de otros acuíferos superiores.

Acuerdo

El acuerdo alcanzado contempla, en una primera fase, reducir las extracciones de agua subterránea en 30 hectómetros cúbicos antes de que finalice 2017. Posteriormente, en una segunda fase, implementada en 2018, se dejarán de extraer hasta 53 hectómetros cúbicos. La reducción de las extracciones se llevará a cabo en el acuífero inferior, el más profundo y el que tiene las aguas de mayor calidad, con algunas zonas que aún no están afectadas por la salinización provocada por la intrusión de agua marina en el subsuelo. «Los regantes no somos esquilmadores de agua, sabemos perfectamente lo que nos jugamos y por eso hemos sido los primeros en apostar por la recuperación de los recursos naturales que nos dan la vida», según Manuel García.

Para dejar de extraer agua del acuífero inferior tomarán 7 hectómetros cúbicos de agua desalada, 7,5 del embalse de Benínar y 2 hectómetros cúbicos de la Balsa del Sapo. En total, 16,5 hectómetros cúbicos a los que hay que sumar 4 hectómetros cúbicos más procedentes del acuífero superior, que es excedentario. Además, hay que añadir los más de 9 hectómetros cúbicos de agua desalada que los ayuntamientos de Roquetas de Mar, Vícar y El Ejido consumirán a lo largo de este mismo año. En condiciones normales, estas cantidades se mantendrán en 2018, aunque está previsto incrementar en 10 hectómetros cúbicos más el consumo de aguas depuradas y elevar de 7 a 13,5 el hectómetros cúbicos el consumo anual de agua desalada entre todos los usuarios. Asimismo, esperan la colaboración del Ayuntamiento de Almería, en la utilización del agua desalada y el ahorro de la procedente de Bernal.

En total, en los próximos años los regantes del Poniente almeriense pueden contar con recursos hídricos alternativos a los acuíferos en torno a los 80 hectómetros cúbicos, tras la finalización de algunas infraestructuras pendientes.