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Arriba, la parroquia de Fuente Victoria cerrada. Al lado de estas líneas, el cartel que ha informado a los fieles de la decisión del párroco y que ha estado expuesto a la entrada del templo
Arriba, la parroquia de Fuente Victoria cerrada. Al lado de estas líneas, el cartel que ha informado a los fieles de la decisión del párroco y que ha estado expuesto a la entrada del templo / IDEAL

Fuente Victoria, la 'bolsa' o la misa

  • Los vecinos de Laujar, por su parte, recogen firmas para volver a cuestionar ante el Obispado la labor sacerdotal que desarrolla en la comarca

  • El párroco suspende la actividad litúrgica por no recibir los fondos de una colecta

La iglesia de Fuente Victoria sigue cerrada a cal y canto. Su párroco, Miguel Teruel, decidió dejar de decir misa en este pequeño templo de la Alpujarra almeriense por motivos estrictamente económicos. En concreto, el sacerdote reclamaba a sus feligreses lo recaudado en la tradicional colecta que la Hermandad Reina de los Ángeles organiza cada año para financiar la festividad de su patrona. Cumplida su voluntad, anunció para ayer la reanudación de la liturgia pero no se llegó a celebrar.

Un cartel de color amarillo informó a los fieles de la medida adoptada de forma unilateral por el cura de Fuente Victoria: «Se interrumpen todas las celebraciones litúrgicas en esta iglesia hasta que no se ingrese la colecta correspondiente a las Salves del pasado mes de agosto». Un ultimátum que ha escandalizado a los poco más de 200 vecinos que residen en la única entidad local autónoma de Almería y que ha obligado a la mayoría a desplazarse a localidades cercanas como Fondón y Laujar para seguir cumpliendo religiosamente con la obligación de escuchar misa una vez por semana.

El malestar que el sacerdote expresa en el tablón de anuncios de la iglesia se remonta al pasado verano, cuando la Hermandad Reina de los Ángeles se echa a la calle para cantar salves y pedir limosna. Una recaudación que tradicionalmente el colectivo ha destinado a la organización de las fiestas patronales y a su patrona, pero que también ha servido para colaborar con la Iglesia. Según ha podido contrastar IDEAL, se recopilaron algo menos de 2.000 euros y una cuarta parte se entregó al titular de la parroquia para ayudar a su mantenimiento. Sin embargo, el cura exigió la totalidad de lo recaudado y amenazó con mantener sine die su decisión de no decir misa. Finalmente, la hermandad ha reculado. El dinero ya está en poder de la parroquia y no servirá para renovar el campanillo de la ermita de la patrona, fin al que estaba previsto destinar.

Este incidente no es más que la gota que colma la paciencia de los vecinos de Fuente Victoria. Desde el pasado verano, se quejan de que las misas se dicen cada quince días y que, durante la pasada Navidad, brillaron por su ausencia. A finales de año ya no existía una periodicidad regular, según su denuncia, y la eucaristía se celebra «a su antojo», casi sin previo aviso, informando el mismo día de la celebración.

Mientras tanto, la parroquia se queda sin fondos y, a este paso, sin fieles. Los ingresos se han visto mermados por la ausencia de colectas y por la cada vez menor implicación de los feligreses. Recientemente se ha asumido la electrificación de las campanas y se ha instalado un sistema de alarma en el templo, unos gastos que han podido derivar en una situación económica delicada y que podrían justificar la decisión del sacerdote.

Laujar

El de Fuente Victoria no es el único frente que tiene abierto un cura que, desde hace dos años, también lleva las riendas de las iglesias de Fondón, Benecid, Bayárcal, Alcolea y Laujar. En esta última localidad se recogen firmas paras trasladar su malestar al Obispado de Almería. No es la primera vez que lo hacen. A los fieles de esta comarca no les gusta la «actitud» de un párroco incapaz de mantener y cumplir el horario de misa, de respetar las tradiciones más arraigadas o de entablar una relación cercana con la comunidad cristiana de cada uno de los municipios, tal y como han expresado de forma anónima a este periódico. El asunto salpicó incluso a los alcaldes, que intentaron mediar hace unos meses para mantener la 'paz' en la Alpujarra de Almería.

Desde el Obispado de Almería se ha reconocido a IDEAL que el clima «no es el mejor», pero se respeta la decisión del sacerdote como máximo responsable de los recursos económicos de la parroquia.

Un toque de atención

El sacerdote Miguel Teruel ha confirmado a IDEAL que decidió suspender la actividad litúrgica en la parroquia de Fuente Victoria a la espera de una «reacción» que no tardó en conseguir. Según el párroco, el templo ha permanecido cerrado durante «sólo una semana» con el objetivo de dar un toque de atención a los fieles y conseguir la recaudación de las Salves.

«Todo lo que se recoge se debe ingresar en la cuenta parroquial y de ahí se va sacando el dinero conforme se vaya necesitando», ha explicado. «Eso de tener el dinero en las casas, no», ha añadido. Teruel ha afirmado que existe voluntad de diálogo por su parte y ha restado importancia a un tema que considera una «minucia». Por otra parte, ha asegurado no estar al tanto de las quejas generadas en Laujar y asevera que es «falso» que incumpla el horario de las misas. Molesto por la trascendencia pública del asunto, ha menospreciado el trabajo que realiza este periódico y ha lanzado distintas amenazas para evitar su publicación.