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UPA valora 2016 en el campo como un "año perdido" para equilibrar la cadena

Francisca Iglesias, secretaria general de UPA Almería, muestra un pimiento, en un acto de 2016.
Francisca Iglesias, secretaria general de UPA Almería, muestra un pimiento, en un acto de 2016. / J. E. R.
  • Esta organización agraria considera que dos de los grandes retos de 2017 en el campo deben ser el la igualdad y el relevo generacional

En el balance que la Unión de Pequeños Agricultores realizó sobre lo acontecido en 2016 en el campo, en la actividad agrícola y ganadera, valoró que el pasado « fue un año perdido en lo que a avances y reformas necesarias para el campo se refiere». El análisis pormenorizado del año agrícola y ganadero de UPA resalta que «a pesar del incremento de la producción -que llegó a ser importante en algunos sectores- la falta de precios justos siguió ahogando a gran parte de los productores de alimentos».

En esta organización, como puntos positivos volvieron a poner en evidencia que, en general, el sector agrario nacional continuó creando empleo en 2016, «bajando un 8,36% el nivel de parados registrados en el sector entre enero y noviembre de 2016 respecto al mismo periodo del año anterior». Esto es, para UPA, una prueba de las posibilidades del sector primario en la generación de riqueza y empleo en zonas y regiones «especialmente necesitadas de actividad», detalló Francisca Iglesias, secretaria general de UPA Almería.

Desequilibrio

A esta organización, como apuntó en su balance del año, le preocupa especialmente «la falta de avances en lo que se refiere a solucionar los desequilibrios de la cadena agroalimentaria, persiguiendo los abusos y prácticas como la venta a pérdidas, que el sector ha seguido denunciando». En este sentido, desde la Unión de Pequeños Agricultores, «hemos pedido a las administraciones públicas que 2017 no vuelva a ser otro 'año perdido'».

El «grave encarecimiento de los seguros agrarios, los problemas con la PAC -que continuaron un año más- y las crisis de sectores como el lácteo, el cunícola y el de la fruta de hueso fueron algunos problemas más importantes a los que tuvieron que hacer frente los agricultores y ganaderos en 2016.

Las mujeres rurales y los jóvenes del campo, a juicio de UPA, son, hoy día, de los más preocupados con la pérdida de convocatorias de apoyo «muy necesarias para avanzar en igualdad y en relevo generacional: dos de los principales retos para el mundo rural español en 2017».

Cambio Climático

El sector agrario se volvió a ver afectado por los efectos del cambio climático. Sequías, olas de calor, inviernos templados, heladas tardías, pedriscos o lluvias torrenciales afectaron de diversa manera a la actividad. Por ello, UPA mostró su intensa preocupación por el incremento de estas alteraciones meteorológicas y que incidirán cada vez en mayor medida en nuestra agricultura.