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Asaja destaca en su balance del año los «precios extremos» registrados

Ángel López, Adoración Blanque y Francisco Vargas, de la Asociación de Jóvenes Agricultores de Almería.
Ángel López, Adoración Blanque y Francisco Vargas, de la Asociación de Jóvenes Agricultores de Almería.
  • La Asociación de Jóvenes Agricultores de Almería valora «la mayor presión de los agricultores para reclamar un cambio en el modelo comercial»

Cada año, por estas fechas, cuando se enfila la recta final de diciembre, se suceden los balances en el sector agrícola y ganadero. Eso es lo que hizo Asaja, la Asociación de Jóvenes Agricultores de Almería, en un informe, en el que no dudó en resaltar que una de las circunstancias que trajo consigo 2016 para el campo almeriense fueron los «precios extremos» registrados en la venta en origen de frutas y hortalizas almerienses.

La situación en estos momentos «es muy diferente a cómo se planteaba en septiembre y octubre, se ha producido una reducción de la producción de aproximadamente el 30%, llegando al 50% en tomate, de ahí la subida que estas últimas semanas tuvieron sus precios, porque en este momento que es cuando dominamos el mercado existe un desfase entre oferta y demanda. El año pasado por estas fechas la situación era bien distinta», señaló el presidente provincial de Asaja, Francisco Vargas, quien recordó que en la otra parte de la balanza cabe destacar el precio al que se vendieron los productos los nueve meses del año, con «notables diferencias en comparación con el último trimestre». El arranque prematuro de algunas plantaciones se encuentra, apuntaron desde Asaja, entre las causas de esta reducción de cosecha en esta época, lo que, junto a la bajada de temperaturas, propició la subida en las cotizaciones.

El temor de los agricultores a una crisis como la del otoño pasado junto a problemas de virus motivaron, a juicio de la patronal agraria, que muchos hayan arrancado antes de tiempo. «Los primeros pasos de esta nueva campaña nos hacían presagiar lo peor, por este motivo hemos continuado con la campaña que iniciamos a principios de año», manifestó Vargas en alusión a la acción conjunta impulsada con Coag para generar un cambio en el comercio hortofrutícola de la provincia, hecho éste que también resaltó Asaja en su balance del año. Asaja recordó, en este punto, que la fuerte crisis de precios llevó al sector de nuevo a la calle, pero también a iniciar una serie de acciones para cambiar el actual modelo comercial, en el que el agricultor y su cuenta de resultados parece haber quedado relegada a un segundo plano.

Vargas recordó que fueron «numerosas» las reuniones que mantuvo Asaja con otras organizaciones agrarias, con las que «hemos establecido una línea de trabajo conjunta, así como con representantes de la Consejería y el Gobierno central, y con representantes del comercio». Para el presidente de Asaja, «ha llegado el momento de dar un paso más, y de recuperar la capacidad de decisión por parte del productor y queremos que 2016 sea el año de partida».

Mesa del Agua

Este año que acaba en algo más de una semana está siendo, apuntaron en Asaja, también el de la reivindicación por el agua, «un asunto vital» como calificó Vargas, dado el clima seco que tiene la provincia, la limitación de los recursos disponibles y la dependencia de dotaciones externas como trasvases y desaladoras que «requieren de sentido común por parte de todos los agentes implicados a la hora de llevar a cabo una buena gestión». La situación llevó a regantes y organizaciones agrarias, entre otros colectivos, a crear la Mesa del Agua.

Cítricos con 'altibajos'

En el caso de otro de los sectores del campo pujantes para la provincia de Almería, como es, por ejemplo el de los cítricos, Asaja destacó también los altibajos experimentados en los precios. No obstante, a pesar de esta inestabilidad a la que se refiere, el año, a juicio de Asaja, «puede calificarse como aceptable para los productores de cítricos de la provincia de Almería». En este tramo final de año «destacamos el fuerte descenso que el precio experimentó desde octubre y que en las últimas semanas cambió radicalmente, probablemente por las inclemencias climatológicas que este otoño ha traído en otras zonas productoras y las pérdidas en producción que estas lluvias están trayendo a los citricultores también en la provincia».