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El sector exige controles para que no entre en la UE producto del Sáhara como marroquí

Andrés Góngora, secretario provincial de Coag, y Francisco Vargas, presidente provincial de Asaja.
Andrés Góngora, secretario provincial de Coag, y Francisco Vargas, presidente provincial de Asaja. / ASAJA ALMERÍA
  • El Tribunal de Justicia de la UE sentencia a favor de la legalidad del Acuerdo con Marruecos al considerar que no contempla al Sáhara

El Tribunal de Justicia de la Unión Europea habló ayer a través de la sentencia publicada sobre la cuestión que tenía sobre la mesa referente a la suspensión o no del Acuerdo de Libre Comercio firmado entre la UE y Marruecos. En este sentido, el conflicto surge entorno al territorio del Sáhara.

El Tribunal, en su sentencia, determina que el Acuerdo de Asociación de la UE con Marruecos no es aplicable al Sáhara Occidental porque este territorio debe considerarse un tercero. Establece, explicaron desde la Federación de Exportadores Fepex, a la que pertenece la almeriense Coexphal, que «'cuando un tratado está destinado a aplicarse no sólo en territorio soberano de un Estado, sino también más allá de él, este tratado debe preverlo expresamente' y el Acuerdo de Asociación de la UE con Marruecos no lo prevé». De esta forma, el Tribunal de Justicia de la UE avala el Acuerdo de Asociación de la Unión Europea con Marruecos, firmado en 2012, porque no se aplica al Sáhara.

Esta sentencia provocó la reacción en cadena de los diferentes agentes del sector, representados por distintas organizaciones como Asaja, Coag y Fepex, entre otros.

Si el Acuerdo de Asociación no es de aplicación al territorio del Sáhara, «los beneficios concedidos a Marruecos para su exportación de frutas y hortalizas a la UE, establecidos en el Protocolo I del Acuerdo, no deberían ser aplicables a los productos originarios de este territorio», apuntó Fepex. Por tanto, la Federación de Exportadores considera, tal y como detalló en un comunicado, que «habría que diferenciar las producciones hortofrutícolas procedentes de territorio de Marruecos y del territorio del Sáhara, donde en los últimos años crecieron fuertemente, siendo además, coincidentes con el calendario español y compitiendo directamente con las producciones españolas, tanto en el mercado comunitario como en el mercado español».

'Secreto' a voces

Sobre esta cuestión, de la misma forma, Asaja y Coag, ponen de manifiesto que Marruecos está comercializando producto en la Unión Europea con origen en el Sáhara Occidental, ajustándose al Acuerdo de Asociación. Dada la sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea, ambas organizaciones instan a la UE a ejercer un control más exhaustivo del producto que llega a Europa procedente de Marruecos, y de esta forma evitar que entre en el territorio comunitario europeo producto cultivado en el Sáhara Occidental como parte del Acuerdo de Asociación.

Francisco Vargas, presidente de Asaja Almería, manifestó al respecto, informando sobre la posición de la organización agraria, que «a pesar de que no entendemos la postura del Tribunal de Justicia de la UE ni de las instituciones, pues es un secreto a voces que Marruecos comercializa producción originaria del Sáhara y centrada principalmente en Dakhla, lo que desde Asaja reivindicamos es que se nos den garantías de que el Acuerdo se cumple de forma estricta tanto en contingentes como en precios, y si efectivamente lo que se produce fuera de Marruecos no está recogido en el Acuerdo se debería controlar que estas producciones no se beneficien del mismo».

En esta misma línea se pronunció el secretario provincial de Coag Almería, Andrés Góngora. Esta organización agraria exige a la Unión Europea «un endurecimiento de los controles en frontera para evitar que se introduzcan en el mercado comunitario productos agrícolas cultivados en los territorios del Sáhara Occidental como si fueran de Marruecos, tal y como se ha venido realizando hasta el momento».

Coag ya denunció en noviembre de 2012 que el Acuerdo de libre comercio UE-Marruecos vulneraba la legislación europea sobre comercialización de frutas y hortalizas frescas al limitar la capacidad de los consumidores para discernir claramente si un producto etiquetado como originario de Marruecos procede de este Reino, o bien procede del Sáhara Occidental. La legislación europea de frutas y hortalizas establece que los productos destinados a ser vendidos frescos al consumidor sólo podrán comercializarse si en ellos figura la indicación del país de origen. Sobre esta cuestión, « hay pendiente una sentencia del Tribunal de Justicia de la UE a una demanda interpuesta por el Frente Polisario», apuntaron desde Coag.

Influye en Almería

En Asaja insistieron en que «está más que demostrado que la entrada masiva de productos marroquíes influye en el mercado europeo, afectando a los precios en origen de las producciones europeas, y principalmente almerienses ya que aportamos el 65% del tomate que se consume en la UE, producto que mayoritariamente exporta ese país, por lo que pedimos que se activen las llamadas cláusulas de Salvaguarda cuando este tipo de situaciones de producen, y de las que somos testigo año tras año».

Fepex ofreció también algunos datos que ponen de manifiesto la competencia directa de las producciones de Marruecos sobre las nacionales. Y es que, «la importación comunitaria de frutas y hortalizas frescas marroquíes registró un fuerte crecimiento en los últimos años, impulsada porque en Marruecos no se aplican los requisitos exigidos a los productores comunitarios en múltiples ámbitos, desde el medioambiental al social. La importación pasó de 796 millones de euros en 2012 a 1.263 millones de euros en 2015, según datos de Eurostat, procesados por Fepex».

En 2016 y según los últimos datos actualizados hasta el mes de septiembre, informó la Federación de Exportadores, la importación comunitaria de frutas y hortalizas frescas marroquíes se elevó a 1.032 millones de euros, un 12% más que en el mismo periodo de 2015.

Sentencia 'amistosa'

La sentencia, valoró Andrés Góngora, «va en la línea de las declaraciones realizadas recientemente por la ministra de Agricultura, Pesca, Alimentación y Medio Ambiente, Isabel García Tejerina, en las que se mostró favorable a 'mantener las relaciones comerciales con Marruecos'. Lamentamos esta postura, ya que se priorizan los acuerdos que dañan seriamente los intereses de los agricultores españoles y dificultan la libre elección de los consumidores europeos».

Sobre las previsiones de esta decisión, el presidente de Asaja, Francisco Vargas, manifestó que «era la que temíamos, pues han sido muchas las presiones recibidas por parte de Marruecos y además la Comisión y el abogado general de la UE se posicionó a favor de la validez de este acuerdo».