Ideal

Nace el lugar de encuentro de la Familia de las Fuerzas Armadas

Nace el lugar de encuentro de la Familia de las Fuerzas Armadas
  • Para servir de información, de sitio en el que expresar emociones, de apoyo en situaciones comunes a esas personas que son el 'pilar' de cualquier militar

Con 37 años, y aunque lleva más de una década y media en Almería, ya sabe lo que es estar lejos de su 'casa' en muchas ocasiones, lo que es echar de menos a un ser querido durante mucho tiempo y hacer frente a dos embarazos y los primeros meses de vida de sus tres hijos sin el apoyo de su pareja. Lo sabe, lo entiende, y además lo admira. No es una situación única, ella misma lo dice. Eso mismo pasan mujeres, y hombres (excepto lo del embarazo en estos últimos), de miles de familias de este país. Teresa Alonso Domínguez es una mujer que quiso ser militar, pero al final no lo fue, sin embargo, la valentía no le falta para estar 'en el frente' de su familia y, además, para promover el 'resurgir' de otra gran familia, la de las Fuerzas Armadas. Es una de esas mujeres que con tan solo unos minutos de charla cautivan, por la fuerza, la alegría, el orgullo que desprenden sus palabras, sobre todo, cuando habla de los suyos, los de su familia, y los de su familia militar.

«Soy hija de militar, esposa de militar, hermana de militar y cuñada de militar, y quiero unir a las familias de las Fuerzas Armadas». Es lo que dice en el párrafo de presentación de la Web familiafuerzasarmadas.com, algo único en España: un lugar de encuentro, de unión de las decenas de miles de familias y personas que, de una forma u otra están vinculadas, al ejército de este país. Pero, también se erige como un sitio de apoyo y guía. «Cuando hace ya más de 14 años tuve que venirme a Almería, no conocía nada de aquí, me fui a una inmobiliaria y me hablaron de un piso, yo lo vi, me gustaron las vistas y me pareció un buen lugar. Lo alquilé. Esa noche cuando bajé me encontré con una fila de prostitutas en 'la puerta' de mi casa», explica con humor, y alega, «igual si hubiera tenido alguien a quién preguntar, pues me hubiera aconsejado que no era el mejor lugar, al menos, de noche», continúa ironizando, para poner un ejemplo de algunos de los objetivos de este proyecto, que nace como parte de una formación en el Parque Científico-Tecnológico de Almería (PITA). «Cuando yo era pequeña, y teníamos que trasladarnos a diferentes lugares con los cambios de destino de mi padre, recuerdo que se nos 'hacía' una 'acogida improvisada' en el nuevo lugar, ahora eso se ha perdido, también en parte porque la situación ha cambiado, la economía, las familias. todo, y mi intención es recuperar un poco esa acogida inmediata, a través de Internet y las redes sociales, que son un gran aliado para esto actualmente», apunta Alonso Domínguez. Y es que un cambio de destino, una mudanza supone muchas cosas. buscar una casa, un colegio para los niños, médicos, nuevos amigos, adaptarse al entorno. Y eso, con ayuda, es mucho más fácil, y con la ayuda de aquellos que, como uno, tienen que enfrentarse a cambios de destino más habituales que quienes no se dedican a esta profesión, es todavía mejor.

La pretensión de Teresa no es otra que la de que toda esta gran familia de las Fuerzas Armadas, toda, pueda compartir experiencias, inquietudes, pueda preguntar, decir, saber, pueda estar en contacto con los que están más cerca y con los que están de misión, dentro o fuera del país. Lo más difícil de tener a un ser querido lejos, a consecuencia de este trabajo, no es eso solo, que también, sino «la incomprensión social», apunta la Directora y Fundadora de Familia Fuerzas Armadas. Es lo más difícil, la gente no lo entiende. Yo me quedé embarazada de mi primera hija y cuando estaba en el séptimo mes mandaron a mi marido a Irak. La gente decía 'pues que no se vaya' o 'es que ganará muchísimo dinero', pues ni una ni otra, es su trabajo y debe ir y no gana muchísimo dinero porque no hay dinero en el mundo para pagar que se juegue la vida o que se pierda los seis primeros meses de vida de sus hijos. Luego, con los mellizos, pasó más o menos lo mismo. Otra misión, otra vez sol», no se aprecia reproche en sus palabras, al contrario, lo dice con orgullo, el de haber llevado adelante ambas tareas, él y ella, la de estar 'en el frente' y la de estar 'al frente' de estos importantes acontecimientos profesional y personal. «Ser militar es vocacional y no se aprecia la labor que hacen, que están defendiendo todo lo que tiene que ver con España. Nosotros, como familia, lo pasamos mal y ellos también, estando lejos, pero es su profesión, hay miles de familias así, mujeres que tienen que dejar a sus hijos porque se van de misión, ¿tú crees que no les duele?, pero es su trabajo, es muy importante lo que hacen, y no son reconocidos. Me da envidia ver como en Estados Unidos, por ejemplo, aprecian y reconocen su trabajo. Aquí eso no pasa», dice con cierta impotencia. Y en esa línea va también Familia Fuerzas Armadas, en la de compartir emociones, sentimientos, en la de ver experiencias de personas que han pasado por situaciones que son comunes, y que pueden apoyar y ayudar a otras personas que están vinculadas a este mundo.

'Mujer militar. 'El otro lado'

Experiencias y sentimientos como los también expresan los propios militares, como la lubrilense Juana Fernández, de la que se incluye una entrada de su blog, bajo el título 'Mujer militar, 'el otro lado'' y en el que habla de un pilar fundamental para cualquier persona que está en el ejército, el de su familia. Asegura, desde ese 'otro lado' que esa base «fundamental» que es la familia para cualquier militar «en muchas ocasiones no comprenden nuestro trabajo también reaccionan confundidos cuando ven con que ganas nos preparamos para salir del territorio Nacional. Quizás piensan que no nos importa separarnos de ellos durante meses», al contrario, agrega, «nos acordamos todos los días de aquellas personas que están muy lejos de nosotros (.)y nos emocionados cuando entre compañeros nos referimos a ellos sobre todo de los más pequeños», apostilla.

De ahí que surja de Juana, según apunta, la necesidad de «devolver de algún modo todo ese cariño, devoviéndoles la mirada de admiración y devoción», dice, «esa energía cálida que se siente al pasar por vuestro lado escuchando los aplausos». Para Juana, es una «iniciativa brillante» la de Teresa, «para que las familias de las Fuerzas Armadas tengan ese rincón de apoyo y comunidad. Sobre todo las mujeres que son la vela mayor de este barco».