Todos sabemos que China es un país prácticamente autoritario, que no respeta los derechos humanos ni a sus propios habitantes que sobreviven míseramente y menos aún al pobre Tíbet. Sin embargo, desconocemos una faceta de este país que, desgraciadamente, tampoco es de agrado.
Y es que todos sabemos dónde se celebrarán los próximos Juegos Olímpicos, premiamos a un país solamente por estar de moda económicamente y demostrando, de nuevo, que el dinero es lo único que moviliza a esta sociedad. Desconocemos u olvidamos que es el mismo país que arranca la piel de los perros o gatos estando vivos, con crueles técnicas con la que se pretende mejor calidad, y que también extirpa la bilis de unos osos a los que previamente estresa a fin de un mayor lucro. Definitivamente, nos encontramos con un Estado que no respeta la vida en sí y únicamente obra por capital. Un país que tendrá unas espléndidas Olimpiadas con las que nos mostrará su cara más amable y con las que seguramente ganará mas dinero mientras nosotros no podemos hacer más que denunciar e informar, ya que lo único que importa es el dinero que se pueda conseguir.





