Los graves altercados de San Sebastián provocaron una rápida condena por parte de PSE-EE y PP, que criticaron con dureza a la izquierda abertzale por «alterar la normalidad» con una manifestación que había sido expresamente prohibida. La ejecutiva de los socialistas vascos mostró su «apoyo y respaldo» a la actuación de la Ertzaintza frente a quienes «sólo buscan enfrentarse a la Policía». «Quienes estaban al frente de la manifestación se llaman dirigentes de la izquierda abertzale y, una vez más, han pretendido trasladar el enfrentamiento a las calles», señaló.
Los populares vascos pusieron especial énfasis en que los incidentes se registraron como «prolongación del comunicado de ETA», difundido horas antes, y en el que la banda reitera que seguirá «defendiendo a Euskal Herria mediante las armas».
Por su parte, la izquierda abertzale reprobó la actuación de la Ertzaintza y cargó contra «el PNV de Imaz y Balza» por haber mostrado, a su juicio, «su total disposición a hacer el juego sucio a Madrid. «PSOE y PNV han dicho no a la solución democrática del conflicto», sostuvo en una nota.