La Organización Nacional de Ciegos de España -ONCE- ha organizado este año campamentos de verano en Aguadulce -Almería-, El Bosque -Cádiz-, la Sierra de Cazorla -Jaén- y Marbella -Málaga-, dentro de la programación que realiza todos los años dirigida a los niños y jóvenes ciegos o que padecen alguna discapacidad visual.
De la veintena de campamentos previstos en España, cuatro se van a desarrollar en Andalucía, organizados por las distintas direcciones administrativas de la ONCE en la comunidad autónoma. El primero de ellos comenzó ayer en el camping jiennense de 'La Bolera', en la Sierra de Cazorla. Niños de Jaén y Albacete compartirán actividades hasta el 30 de junio en un campamento organizado por la dirección administrativa de la ONCE en Jaén.
La dirección de la organización en Almería celebra, desde hoy y hasta el 2 de julio, otro encuentro en el campamento juvenil Juan de Austria de Aguadulce.
Las direcciones de Córdoba y Málaga organizan el suyo, del 23 al 29 de julio en el Fuerte Nagüeles-Marbella, en Málaga; y la delegación territorial de Andalucía, con las direcciones de Algeciras, Cádiz, Huelva y Jerez, celebrarán el último campamento del 24 de julio al 30 de julio, en el Centro de Ocio y Turismo Rural 'La Torrecilla', en la localidad gaditana de El Bosque.
En total, participarán 170 niños andaluces, en su mayoría de 6 a 15 años, de los 600 que van a participar en toda España. El campamento andaluz con mayor número de plazas es el de El Bosque, con 80 participantes, seguido del de Marbella con 65.
Escalada y senderismo
Como en el resto de campamentos, pero con la accesibilidad universal y el diseño para todos como máxima, los chicos disfrutarán de talleres de teatro, manualidades, expresión corporal, plástica y dramática, música, actividades deportivas como 'rafting', escalada, equitación, natación, educación medioambiental, senderismo y diversos programas relacionados con la naturaleza.
En la mayoría de los casos, los campamentos están abiertos a la participación de niños y jóvenes con otras dolencias asociadas a la ceguera y también sin discapacidad, con el fin de potenciar una plena integración de los grupos y el conocimiento mutuo entre los escolares.
La organización y coordinación de cada uno de ellos corresponde a los distintos centros que la ONCE tiene repartidos por las diferentes provincias españolas, que eligen cada año enclaves atractivos y adaptados para el disfrute de los menores.