El Ejército de Liberación Nacional (ELN) y el Gobierno de Colombia han comenzado una esperanzadora ronda negociadora en La Habana, desde donde la guerrilla dice estar dispuesta a pactar un cese de hostilidades «bilateral y temporal, de manera inmediata», pero quiere que el Ejecutivo de Álvaro Uribe deje de considerarla un grupo terrorista.
El jefe de la delegación del ELN, 'comandante Pablo Beltrán', cuyo verdadero nombre es Israel Enrique Pineda, advirtió de que el incipiente proceso se encuentra en un «punto crítico» porque Bogotá ha hecho caso omiso de los acuerdos adoptados en las anteriores reuniones preliminares, celebradas también en Cuba.
Según Beltrán, «hay dos piedras en el zapato para esta reunión. Una grande y una arenita. La grande es que desde el Gobierno se considera a la guerrilla como un grupo terrorista más y que en Colombia no hay conflicto». Según el jefe rebelde, «la arenita es el (alto) comisionado (de paz, Luis Carlos Restrepo), que no es un interlocutor constructivo» y hace que el dialogo sea «muy tortuoso».
Plazo prorrogable
El líder guerrillero explicó que la oferta de cesar las hostilidades unos seis meses prorrogables es una muestra de la disposición del ELN, la segunda guerrilla del país después de las FARC, para buscar una solución al conflicto que comenzó hace 43 años.
«Estamos hablando de un experimento, de un cese temporal para crear un ambiente de paz y participación, y si eso se logra, por supuesto que se puede prorrogar un cese», señaló Beltrán. En ese tiempo, se puede hablar de presos políticos, desplazados, desaparecidos y «persecución política a la oposición» e incluso del secuestro. Sin embargo, precisó que la medida debería ser bilateral y para ello haría falta que Bogotá «desmonte los operativos y los dispositivos de orden ofensivo».
Para el dirigente del ELN la ronda que comenzó ayer con conversaciones sobre la agenda con elementos para un acuerdo base, objetivo de esta reunión que a diferencia de las otras -de apenas una semana- se extenderá durante seis semanas.
Una de las prioridades es la construcción de un ambiente de paz que entre otras cosas contemple soluciones a problemas como el desplazamiento forzoso, el cese al fuego y a las hostilidades, el tratamiento de los casos de privación de libertad, las garantías para las protestas sociales, el cese de los asesinatos y las persecuciones políticas.
El jefe de la delegación del ELN aseguró en su primer contacto con la prensa que el Nobel colombiano Gabriel García Márquez está «muy pendiente» de las conversaciones de La Habana y «con cierta frecuencia llama, pregunta cómo van».