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Titubeante inicio en Manzaneda

La estación de Manzaneda, en una imagen de archivo
La estación de Manzaneda, en una imagen de archivo
  • Tras reabrir este fin de semana la temporada, la jornada soleada del sábado ha dejado el centro orensano sin apenas nieve y a la espera de nuevas precipitaciones

En un primer momento su apertura fue poco menos que una bendición. La nieve caída durante muchas jornadas de forma continua permitió a Manzaneda inaugurar la temporada junto a muchas de las estaciones con más prestigio del país. Una excelente noticia que llegó en el último fin de semana del mes de noviembre, con cerca de 10 kilómetros de pistas y condiciones que invitaban a acercarse para disfrutar de un día agradable.

Poco duró la ilusión en suelo gallego, aunque en la inauguración fueron hasta 600 personas las que abarrotaron el centro, pues una semana más tarde las previsiones de lluvia obligaban a cerrar un dominio que se quedaba sin el puente de diciembre y con el único consuelo de utilizarlo para uso turístico.

Exitosa reapertura

Afortunadamente, el último mes del año también ha venido cargado de nieve, y en la estación de montaña de Manzaneda se sueña con pasar una Navidad blanca. Gracias a estas condiciones, las previsiones se tornan más optimistas, y el pasado viernes se hizo una reapertura con nueve pistas disponibles para los aficionados, que pudieron pasar un fin de semana de deportes invernales.

Los 6,5 kilómetros disponibles propiciaron que durante la jornada del sábado fueran 400 los esquiadores que llegaron hasta un dominio que contaba con espesores máximos de 15 centímetros de nieve. «Fue un buen día en el que disfrutar de la montaña», reconocía el gerente de la estación, Gustavo Sanmartín.

Un día en el que el sol fue el gran protagonista, para lo bueno y para lo malo, pues derritió gran parte de la nieve y ahora el centro orensano necesita otra buena llegada de precipitaciones en forma de ‘oro blanco’ para continuar creciendo. Se espera, al menos, recibirla de cara a un fin de año que en Manzaneda se celebra por todo lo alto. Y un buen espesor de nieve en las pistas sería el complemento perfecto para recibir 2017.