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| LIBRO EN TRES PARTES |
F Primera: Escrita por Juan José Porto, traza un perfil de sensaciones.
F Segunda: Con emoción y sensibilidad saca a relucir las conversaciones entre Orozco y Muñoz Molina.
F Tercera: Paseo fotográfico por la vida de Orozco, con comentarios que también hablan y ofrecen infinidad de detalles de una época muy concreta de Granada. |
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PARA pertenecer a la 'cofradía' de Manuel Orozco el único requisito era estar 'loco de atar'. 'Loco de atar' por Granada, es decir, profundísimamente enamorado y preocupado por la ciudad. Como también le ocurre a Antonio Muñoz Molina y a Juan José Porto. El primero, íntimo amigo de Orozco, el segundo, sobrino y amante de su «rebeldía con causa» y del «torbellino de pasiones» que Orozco desataba a su paso.
Ambos han trazado un magnífico retrato de este hombre desaparecido en 2003, que fue psiquiatra, escritor, poeta, pintor, definitivamente esteta y un sinfín de calificativos, en el libro 'Manolo Orozco. Loco de atar por Granada'. «Le debíamos un retazo breve pero intenso de su historia», asegura el director de cine, escritor y periodista, Juan José Porto. «En el instante mismo de hacer este libro -añade- le pedí a Antonio Muñoz Molina que, como el ser humano que más tiempo y más cálidamente compartiera sus últimos años, me aportara un apunte humano. El ha puesto la crónica y yo el estribillo».
Orozco, Muñoz Molina y Porto forman parte de una casta donde el gen que manda es la pasión por Granada. Esta pasión es la esencia que se desprende del nuevo título de la colección Granada Literaria que edita el Ayuntamiento de Granada, y que se presentó ayer por la tarde.
Personalidad complicada
El libro saca a relucir la personalidad complicada de un hombre «incómodo y siempre libre», según Juan José Porto, que luchó por todo lo que en Granada merecía la pena.
Metido en política -fue primer teniente de alcalde del Ayuntamiento, entre otros cargos- Orozco peleó como nadie por la conservación del Carmen de los Mártires, el Carmen de Falla, la Casa-Molino de Angel Ganivet, la Alhambra o el Festival de Música. «Todo lo oteaba desde su posición de hombre libre y entregado a una causa sin más fin que el amor al arte, como forma estética de sentir, al conocimiento como forma de raciocinio perenne, y al saber como compendio de una postura ante la vida», explica Antonio Muñoz Molina, tan insaciable conocedor de Granada como su amigo Orozco. «No pudimos asistir juntos a uno de los conciertos de la Orquesta Ciudad de Granada, como era habitual, porque él ya se sintió indispuesto, y nuestro último paseo transcurrió entre las brumas del Barranco del Abogado. Mirando ahora hacia atrás me doy cuenta de que tuvo tintes de despedida», recuerda Muñoz Molina.
«Rememorando a quien tanto quiso, sólo me resta decir cual un día Federico -añade- yo canto con palabras que gimen su perfil y su gracia su eterna alegría».
El libro también contiene la crítica ácida de sus autores. Antonio Muñoz Molina denuncia barbaridades urbanísticas y estéticas de los últimos tiempos que han hundido Granada en la mediocridad.
Porto, desde su cosmopolitismo y su visión cinematográfica, traza un perfil de sensaciones. Las que transmitía Manuel Orozco con su sola presencia. Siempre elegante, inolvidable en las noches del Festival de Música, vestido con sus perfectos trajes de lino en tonos claros, integrado en el paisaje de Granada.
Entrañable y humanista
Orozco también fue un hombre guapo, además de «entrañable y con una terrible vocación de humanista, excelente escritor, líder de cruzadas imposibles», apunta Porto. «Un personaje de cine, un caballero del Renacimiento implantado en nuestro tiempo», asegura el director de 'El último guateque' y 'El año que amamos a Kim Novak'.
La idea de escribir este libro surge de la propia muerte de Manuel Orozco, en 2003 y no se trata de una biografía convencional.
Los autores se han sentido realmente satisfechos escribiendo este libro. «Granada le debe este pequeño reconocimiento a un hombre que ha dejado una hermosa herencia a Granada, a través de su palabra desgranada en libros y artículos para la prensa», aseguran.