El Foro La Chanca, en el que están integrados una veintena de colectivos y organizaciones del barrio, ha exigido al Ayuntamiento de Almería que no inicie las obras del Pabellón de Deportes de la Plaza Don Marino, antigua Plaza Moscú. El Foro afirma que esa zona debe acoger un gran centro cívico y social, mientras que apuesta por construir un complejo deportivo en las Casas de Ángel.
El Foro presentaba ayer un escrito en el registro del Ayuntamiento, en el que pide además que se celebre cuanto antes una reunión con el propio Ayuntamiento y la Junta de Andalucía, «para estudiar y plantear de forma global la solución más idónea para cada espacio, de acuerdo con las necesidades y carencias del barrio».
Los miembros del Foro, recuerdan que «el Plan de Reforma Interior (PERI) del barrio está diseñado como un plan integral, no sólo de vivienda, sino que ha de abarcar todos los aspectos esenciales de la vida y el futuro de La Chanca». Por ello consideran imprescindible que el Ayuntamiento y la Junta se pongan de acuerdo con todos los colectivos del barrio, para llegar a la solución más idónea para los vecinos.
Por ello, el Foro La Chanca va a invitar a las dos administraciones a los debates que se realizarán en el marco de las jornadas en las que realizará su presentación oficial, en El Varadero.
Programa electoral
El presidente de la Asociación de Vecinos La Traíña, José García Rueda, afirma que «el barrio necesita un gran centro social» y que en el PERI siempre se ha contemplado la Plaza Moscú para tal uso. García explica que «los programas electorales del PP y de GIAL contemplan un pabellón deportivo en Pescadería, pero no especifican ninguna ubicación concreta». Recuerda que «el Ayuntamiento dispone de un solar de muchos miles de metros cuadrados, donde puede construirse un gran complejo deportivo, sin necesidad de acabar con una plaza que es el centro del barrio».
A Amizián
García señala también que los vecinos no tienen por qué dirigirse expresamente al concejal de Deportes, Francisco Amizián. «Él no es un funcionario municipal. En su sueldo como concejal está la obligación de interesarse por los colectivos que existen en la ciudad, sean del color político que sean», dice García. El presidente de La Traíña afirma que su obligación es «plantear denuncias» y la de Amizián «es conocer la realidad de Almería y lo que quieren los vecinos». «Que venga al barrio a hablar con nosotros y nos conozca y sepa qué es lo queremos de verdad los vecinos».