Ideal

La San Silvestre Vallecana, más joven que nunca

La San Silvestre Vallecana, más joven que nunca
  • Más de 50 ediciones después, 40.000 corredores ya se han inscrito al evento deportivo que despide el año

  • Muchos son los inscritos que deciden acudir a la cita disfrazados de manera individual o incluso grupal

Año 1964. El escenario, una cafetería de barrio en la calle Monte Igueldo, en el madrileño Puente de Vallecas. Antonio Sabugueiro, Carlos Roa y Manolo Fernández están tomando cañas. Tras una interesante conversación sobre la cantidad de competiciones que se hacen en el campo y la escasez de pruebas en la ciudad, el primero le plantea a sus dos amigos la posibilidad de organizar una en Madrid por la noche. Así, casi como una broma, nació la carrera más importante en España. Así se dio pistoletazo de salida a la San Silvestre.

Más de 50 ediciones después, 40.000 corredores ya se han inscrito al evento deportivo que despide el año de forma bifurcada. Por un lado la popular, en la que participan amateurs mayores de 16 años (los menores tienen que ir con una autorización paterna), con cuatro oleadas a partir de las 17:30 hasta las 18:25 según la marca que acrediten. Por otro lado la internacional, en la que toman parte atletas profesionales junto con aficionados que han superado un exigente registro de corte. Su hora de partida es a las 20:00. El recorrido en ambos casos es de 10 km, con una pendiente favorable (más del 70% es de bajada) que desde luego sirve de sustento para los sufridos corredores. El punto de origen es la calle Concha Espina, junto al Santiago Bernabéu, con la salvedad de que la popular acaba en la calle Payaso Fofó y la internacional finaliza dentro del Estadio del Rayo Vallecano.

La San Silvestre Vallecana es, ante todo, una fiesta. Muchos son los inscritos que deciden acudir a la cita disfrazados de manera individual o incluso grupal. Es también habitual ver a los aficionados, que poblan cada metro de acero dando su aliento y son la base de que esto continúe, tirando nieve artificial a los runners, en un decorado tan tradicional que ha entrado en los libros de historia. Además, el carácter festivo de la prueba se ejemplifica en el hecho de que la organización hace la vista gorda ante las miles de personas que salen a correr sin dorsal y comparten asfalto con los 'legales'.

Todos aquellos que hayan recibido un mail de confirmación tienen garantizada una camiseta-dorsal Nike Dri-FIT, chip de cronometraje, seguro de accidentes, agua en salida y meta, asistencia médica en toda la carrera, aparición en los resultados de carrera, guía digital de carrera y guardarropa (en dos modalidades, gratuito y de pago). La mala noticia es que ya desde hace unas semanas no es posible darse de alta porque se ha agotado el cupo.