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RESUMEN 2016 | FEF

Un año con aires de cambio en la Ciudad del Fútbol

Ángel Villar (i) y Julen Lopetegui.
Ángel Villar (i) y Julen Lopetegui. / EFE
  • La salida de Del Bosque y la de Jorge Pérez, secretario general pero ahora candidato a la presidencia, fueron dos momentos complicados para Villar, que descartó presentarse a la UEFA para suplir a Platini

«2016 ha sido un año también de incomprensiones, de piedras en el camino... Pero pese a todo aquí seguimos con ganas de trabajar porque creemos en nuestra labor», explicó Ángel María Villar en el tradicional cóctel de Navidad que se celebró en la Ciudad del Fútbol. Un año de sobresaltos en la Federación Española de Fútbol (FEF), donde se vivió con tristeza la pérdida de la corona europea tras ocho años en la despedida de Vicente del Bosque al frente de la selección. «Tenemos una gran fe puesta en la selección española, en el cuerpo técnico actual (con Julen Lopetegui ‘La Roja’ suma seis partidos y no conoce la derrota), y a la vez recordamos el gran trabajo efectuado por Vicente. Fue impresionante ver cómo la última Asamblea General se levantaba a aplaudir espontáneamente y con naturalidad su labor», recordó Villar.

Desde Las Rozas se promete que «en 2017 no vamos a volver la cara, ni dejar de afrontar los desafíos que nos aguardan». Porque, aunque mucha gente no lo tenga claro, «la FEF rebosa actividad en todos los campos», insistiendo que hay mucho más que la selección absoluta masculina. Villar recuerda a menudo los éxitos del fútbol femenino, del fútbol sala y playa, o que la sub-21 estará en el próximo Europeo. La duda es saber si este 2017 será el último del abogado en el cargo. Parece algo muy probable después de que acordase con su junta directiva tender puentes con el Consejo Superior de Deportes (CSD) tras la salida de Miguel Cardenal, con el que tenía desatada una guerra, y la llegada de su sustituto, José Ramón Lete. Tras una charla entre ambos y la promesa de la modificación del reglamento electoral, que no se ceñía a la orden ministerial, confía en desbloquear una situación que ha impedido celebrar las elecciones a la presidencia de la Federación.

Elecciones más cerca

Así, como desveló hace unos días incluso el propio Lete, lo más probable es que las elecciones se convoquen en febrero y que se celebren en marzo o los primeros días de abril, casi cerca de un año después de la fecha inicial (22 de abril de 2016). Será una batalla entre Villar y Jorge Pérez, apoyado por Javier Tebas y destituido en octubre a la conclusión de la asamblea extraordinaria para «desempeñar las funciones propias de su categoría profesional (periodista)», según desveló públicamente el presidente del fútbol español. Esther Gascón, bilbaína licenciada en Derecho y con un máster en Derecho del Deporte y otro en Protocolo Deportivo, le ha sustituido tras desempeñar funciones de directora general de la FEF y dirigir la Secretaría General y las Relaciones Externas en la casa.

El dirigente vasco cuenta con un respaldo casi absoluto, entre ellos también del Comité Olímpico Español (COE), algo que se pudo ver tras el ágape navideño posterior a la junta directiva de la Federación. Aunque el número fue reducido a los más cercanos sí estuvieron representados todos los sectores del fútbol español salvo la Liga. Villar mantiene sus diferencias con Javier Tebas, apoyo de Pérez y al que Villar reprocha que aún no haya pagado el dinero que le corresponde a la Federación por la venta centralizada de los derechos audiovisuales del fútbol.

Guerra con Galán

Habrá que ver cómo terminan los procesos judiciales entre Villar y Miguel Ángel Galán, que fue precandidato a la presidencia de la Federación y con el que hace años está enfrentado por asuntos relacionados con el Comité Nacional de Entrenadores. Galán acudió a los tribunales para atacar a Villar con denuncias sobre supuestas irregularidades: el ‘caso Recre’ (por presunta prevaricación, malversación de fondos, administración desleal y corrupción deportiva), por el retraso de las elecciones (presentó una querella por presunta prevaricación administrativa) y por el ‘caso Haití’, por supuestamente desviar una subvención por el terremoto a otros fines. La bomba estalló hace unos días, cuando tras contactos entre los abogados de ambos As desveló una denuncia de Villar por extorsión, coacciones, denuncia falsa y obstrucción a la justicia que incluye una grabación. En dicha prueba, supuesta, los emisarios de Galán exigen dinero y cargos en la FEF o en la UEFA para que el precandidato retirase sus querellas. Galán, contra el que la AFE se querelló por supuesta estafa, negó tal extremo y afirma recibir amenazas de muerte.

Bilbao 2020 y las finales

Todas estas batallas han desgastado en parte a Villar, que ha vivido un año duro a nivel familiar por el traumático fallecimiento de su sobrina, si bien al dirigente vasco le ilusiona prolongar su mandato para, entre otras cosas, ver cómo su ciudad es sede de la Eurocopa más internacional y acoge partidos de la selección española. Hace unos días estuvo radiante en la presentación del logo de Bilbao 2020. Se desea que la capital vizcaína acoja una final europea, pero parece complicado que pueda serlo antes del próximo Europeo.

«Creemos en lo que hacemos y esperamos seguir contando con la confianza del fútbol español. Confiamos también en que la selección absoluta pueda clasificarse para el Mundial de Rusia de 2018. Somos una gran familia y tenemos que seguir unidos», reclama Villar. Porque pese a todos los vaivenes Villar, que finalmente decidió no presentarse a la presidencia de la UEFA tras la salida abrupta de Michel Platini, recordó a su junta que «hay una admiración en el resto del mundo» por los éxitos de la FEF.