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jornada 38

El Deportivo golea con comodidad a Las Palmas

Florin Andone (i) y Hélder Lopes.
Florin Andone (i) y Hélder Lopes. / Efe
  • El rumano Florin Andone firmó un doblete en Riazor frente a un conjunto insular muy débil en defensa

El Deportivo, que seguirá contando con Pepe Mel la próxima temporada, y la UD Las Palmas, que cierra la etapa de Quique Setién en el banquillo, despedirán el curso con el objetivo común de darse una alegría para paliar las depresiones que han arrastrado en la recta final del campeonato.

Pese a haber sellado la permanencia recientemente, con un empate en Villarreal (0-0), el conjunto coruñés no ha convencido a sus aficionados y se prevé un ambiente enrarecido en el estadio de Riazor para despedir LaLiga Santander.

Primero fue la Federación de Peñas del Deportivo la que pidió, a través de un comunicado, "cambios en el club" y después fue el grupo ultra Riazor Blues el que anunció que esta vez no aplaudirá a sus jugadores, sino que protestará por la temporada que han hecho, que se suma al sufrimiento de las anteriores, y abandonará la grada a la media hora.

Con las aguas revueltas en el apartado social, en el campo reina la tranquilidad después de haber alcanzado el objetivo mínimo indispensable que se había fijado este curso, si bien la plantilla y el cuerpo técnico han admitido que no han cumplido las expectativas que tenían.

El entrenador del Deportivo, que ha confirmado su continuidad en el cargo, no podrá contar en este partido con el portero argentino Germán Lux y el internacional costarricense Celso Borges, que cumplirán sanción por acumulación de amarillas. A esas bajas se suman las de los lesionados Joselu Mato y el portugués Luis Carlos Correia, 'Luisinho', mientras que por decisión técnica el preparador blanquiazul ha prescindido de Gael Kakuta una vez más esta temporada.

Mel, que recupera al brasileño Sidnei Rechel y tiene apercibido al turco Emre Çolak, ha anunciado que debutará el guardameta belga Davy Roef, incorporado en el mercado invernal y que acaba su periodo de cesión, y también dará la titularidad a Laure en el lateral derecho y al centrocampista Pedro Mosquera.

El equipo grancanario, por su parte, ha encadenado cuatro derrotas -acumula doce en la segunda vuelta- y ha dejado de encandilar con aquel fútbol que sorprendió en la primera parte del campeonato, tras la decisión de no continuar en el banquillo de Quique Setién, el técnico cántabro que mañana dirigirá por última vez a los amarillos.

La única motivación de los isleños para este partido final es intentar lograr una victoria visitante que se le viene resistiendo, curiosamente, desde la primera jornada, cuando comenzó LaLiga Santander de forma inmejorable al ganar en Mestalla al Valencia por un concluyente 2-4.

La intención, nueve meses después de continuas malas actuaciones foráneas, es cerrar ese círculo y acabar el campeonato con buenas sensaciones para pensar ya en el próximo proyecto, después de anunciar ayer la flamante renovación por tres temporadas de su estrella, Kevin-Prince Boateng, el máximo goleador del equipo.

Setién no podrá contar con el delantero centro croata Marko Livaja, al cumplir su quinto y último partido de sanción después de ser expulsado ante el Alavés el mes pasado. Además, son baja por lesión los dos laterales titulares, Míchel Macedo y Dani Castellano, y los centrocampistas Vicente Gómez y Tana.

Por todo ello, la Unión Deportiva viaja con sus únicos 18 jugadores disponibles, y alguno de ellos, como el croata Alen Halilovic, con molestias. Las Palmas solo ha podido ganar en cinco de sus 20 visitas ligueras a La Coruña, aunque lo ha hecho en las dos más recientes: la pasada temporada (1-3), y en 2014, en Segunda, por 1-2.

La UD Las Palmas, que ha cerrado con cinco derrotas consecutivas la etapa de Quique Setién en el banquillo, ha permitido que el Deportivo se diera una alegría (3-0) delante de sus aficionados después de haber sellado la permanencia en LaLiga Santander en la penúltima jornada.

Nada había en juego en el césped de Riazor y la disputa se trasladó primero a la grada, donde los Riazor Blues entonaron cánticos críticos hacia jugadores y directiva del Deportivo que, lejos de ser secundados por el resto del público, obtuvieron silbidos como respuesta antes de que los ultras abandonaran el campo a la media hora.

Para cuando decidieron salir del estadio, el Deportivo ya había anotado dos goles (ambos del rumano Florin Andone) en un encuentro plácido y estaba a punto de marcar el tercero.

Las Palmas, que quiso el balón, se dejó ir una vez más en la recta final de temporada, que despide con cinco derrotas seguidas, todas, salvo ante el Sporting de Gijón (1-0), con goleada en contra.

En Riazor tardó cuatro minutos en encajar el primero del partido tras un robo del brasileño Guilherme dos Santos que aprovechó el máximo goleador del Deportivo para convertir ante Raúl Lizoain con un disparo cruzado.

El delantero rumano se llevó las dos manos a las orejas en su celebración como respuesta a los cánticos del fondo de los Riazor Blues, aunque en el lado contrario del campo. Laure, el capitán, se las apartó.

Con ese ambiente enrarecido en la grada, Las Palmas probó al debutante Davy Roef con un disparo desde la frontal que el portero belga despejó a córner en su primer y último partido como blanquiazul.

Las Palmas tenía el balón y el Deportivo, la pegada. Antes de la media hora, Andone burló a la zaga canaria con un autopase y firmó el segundo tanto.

El equipo canario falló en su intento de responder al Deportivo en un mano a mano que Aythami, ex del conjunto coruñés, envió alto en su regreso al estadio de Riazor.

Los jugadores de Pepe Mel, liberados de la presión de la permanencia, se soltaron y dejaron resuelto el encuentro antes del descanso con el tercero de la tarde, obra de Carles Gil, que agradeció un regalo de Lizoain y la zaga insular para estrenar su cuenta goleadora con el Deportivo antes de regresar al Aston Villa inglés.

Los cambios de Setién en la segunda parte apenas alteraron el guión del partido, con el esférico en poder de la Unión Deportiva y los locales esperando alguna contra para ampliar su cuenta. Andone, algo egoísta en el área, no pudo firmar su triplete a pesar de disponer de ocasiones para hacerlo.

Los canarios trataron de anotar al menos el gol del honor, pero ahí apareció Roef, empeñado en salir del Deportivo con su portería a cero a pesar de los intentos de Jonathan Viera en faltas frontales y en un disparo de Roque Mesa que desvió a córner.

Riazor acabó haciendo la ola para poner el broche a una temporada con números pobres, pero con el objetivo de la permanencia conseguido, algo fundamental para su salud económica.

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