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La cuesta abajo del equipo imbatible

Cristiano Ronaldo se lamenta.
Cristiano Ronaldo se lamenta. / Reuters
  • Sin triplete, con una plaga de lesionados y sólo una victoria en los últimos cinco partidos, el bajón del Real Madrid de Zidane recuerda al sufrido con Ancelotti

  • Danilo, Casemiro, Benzema, Coentrao, aunque ni siquiera jugó en Balaídos, y por primera vez Zidane, señalados tras la eliminación copera ante el Celta

Por más que Zinedine Zidane felicitase públicamente a sus jugadores porque considera que «hicieron un gran partido» en Balaídos, pese a quedar eliminados en cuartos de final de la Copa del Rey, la cuesta abajo del Real Madrid en enero ha hecho saltar las alarmas. Hay ciertos paralelismos con lo que le ocurrió hace dos temporadas al grupo que dirigía Carlo Ancelotti y sabido es que en el club blanco y su entorno no existen los grises, y tanto los éxitos como los fracasos se exageran.

Lanzado durante toda la primera parte de la temporada e invicto 40 partidos, lo que supone el récord de imbatibilidad en el fútbol español, el Real Madrid ha pasado en apenas dos semanas de ser calificado como un equipo arrollador a caer en el torneo del KO y a generar dudas sobre su futuro. Ante el Celta, el equipo merengue perdió el primer título de esta temporada, tras haber logrado la Supercopa de Europa y el Mundial de Clubes, a los que tuvo acceso por su condición de campeón de Europa. Y Zidane sufrió la primera eliminación con el Real Madrid.

Los blancos ya no podrán conseguir el doblete Liga-Copa, que lograron por última vez en 1989, ni su ansiado triplete Copa, Liga y Liga de Campeones, que no han completado nunca. Por lo tanto, no podrán emular al Barça de Pep Guardiola y al de Luis Enrique, los únicos que han firmado semejante gesta. Si el récord se detuvo en Liga sobre el césped del Sánchez Pizjuán, el objetivo del triplete se desvaneció sobre el mojado verde de Balaídos.

Mientras los jugadores y el cuerpo técnico hacen piña para centrarse en Liga y Champions, los dos grandes títulos de cada temporada, crece la pesadilla de otro enero fatídico tras la conquista del Mundial de Clubes que provoque consecuencias fatales en el Real Madrid. Hace dos años, con Ancelotti al frente, los blancos pasaron de liderar con solvencia el torneo de la regularidad a ser superados por el Barcelona y caer en la Copa ante el Atlético. Se apuntó entonces al cansancio, las bajas o el estado anímico como posibles causas, dificultades de nuevo en el foco.

Casualidad o no, con Carletto el Madrid cosechó cuatro victorias, un empate y dos derrotas en los siete choques siguientes al Mundialito. Con Zidane, el balance es de tres triunfos, sólo uno de ellos en los últimos cinco encuentros, dos igualadas y dos compromisos perdidos. Y las lesiones de hasta siete jugadores importantes -Carvajal, Pepe, Varane, Marcelo, Modric, James y Bale- lastran al equipo y obligan a Zidane a cambiar de hombres y le animan a modificar incluso el dibujo para actuar con tres centrales.

Enfocados a la Liga

Tras el éxito de los celestes, presentes en su segunda semifinal copera consecutiva, la crítica señala directamente a jugadores como Danilo, Karim Benzema, Casemiro y Coentrao, quien no puede estar ni cuando se le espera y cuyo deficiente estado de forma hace que Zidane sólo tenga a Marcelo como lateral zurdo específico. Como ante el Sevilla, Danilo repitió con otro gol en propia meta. El colmo de las desgracias, ya que el balón le rebotó tras una parada de Kiko Casilla a disparo de Guidetti. No levanta cabeza, ni por asomo justifica cuando actúa los 30 millones que costó su fichaje del Oporto y encima tiene al público del Bernabéu en contra.

Benzema lleva un gol en los últimos siete partidos, apenas entra en juego y comparece tristón en el campo, sin implicarse en la presión. Es un genio, con sus virtudes y defectos, pero parece que la historia no va con él. Casemiro fracasó como tercer central, casi de hombre libre. Entró a destiempo, cometió numerosas pérdidas de balón en la salida y estuvo siempre inseguro y bastante despistado. Tampoco está bien Cristiano, pero al menos se esfuerza, lo intenta siempre y anoche marcó un golazo de falta.

Zidane no es ajeno a los reproches. Por primera vez las críticas le apuntan directamente por varios motivos: insistir en los tres centrales, contribuir al caos táctico con los cambios, situar a Danilo como un centrocampista por la derecha, cambiar a Asensio por Lucas Vázquez, que no fue titular pese a ser uno de los jugadores más desequilibrantes de la plantilla y encima cuando salió jugó por la izquierda, e introducir tarde a Morata, que además entró a los 80 minutos por Isco y el Madrid se partió aún más en el centro del campo. El domingo, los blancos reciben a la Real Sociedad. Los guipuzcoanos llegan con un día menos de descanso, ya que jugaban la Copa el jueves en el Camp Nou, pero suponen un examen para comprobar si los merengues pueden revertir la racha. Y aunque Zidane pide cariño a la afición, el público del Bernabéu no lo regala.