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El Barça, un finalista de Copa con heridas y dudas

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Suárez, ante el Atlético. / Foto: Afp | Vídeo: Atlas

  • La lesión de Mascherano o las sanciones para la final de Sergi Roberto y Luis Suárez, un mal menor en comparación con el bloqueo mental del equipo de Luis Enrique para jugar con su estilo habitual

Antes de reencontrarse el 26 de febrero en Liga, dentro de tres jornadas, con el Atlético y con Simeone, el Barça se cura las heridas de una batalla copera de la que salió airoso de forma agónica para clasificarse para su cuarta final consecutiva. Como no podía ser de otra forma, la Copa del Rey ha pasado factura física, incluso psicológica, a un equipo que ya prepara la visita liguera al Alavés estudiando cómo reservar efectivos para afrontar la ida de los octavos de la Liga de Campeones el próximo martes en París. Eliminar en menos de un mes a doble partido a tres equipos de tanta calidad y personalidad como Athletic, Real Sociedad y Atlético ha costado sanciones, lesiones y esfuerzos de los que al conjunto de Luis Enrique le costará recuperarse.

Sergio Busquets y Andrés Iniesta ya reaparecieron el martes durante la vuelta de la semifinal de Copa, pero con evidente falta de ritmo todavía. Por el contrario, se rompió Mascherano, que se une con un problema muscular a Rafinha, fractura nasal, en la enfermería. Piqué jugó 'tocado', encadenando errores en la fase final del encuentro y sin ningún sustituto de garantías. Además, Sergi Roberto y Luis Suárez, expulsados por doble amarilla, se perderán la final de Copa y quién sabe si, en el caso del uruguayo, algo más por no irse al vestuario tras la roja (está reflejado en el acta arbitral) y por quejarse públicamente del trato del colegiado.

El Barça recurrirá la segunda amarilla al uruguayo, pero su apelación apenas tiene opciones de prosperar. Incluso el Comité Técnico de Árbitros denunciará al 'Pistolero' ante el Comité de Competición por sus declaraciones tras el choque. «Me río de la expulsión porque parece que era lo que quería el árbitro. No me doy cuenta. Es justo que se pueda apelar porque no es ni falta. Veremos a ver qué es lo que puede pasar pero acá ya se sabe cómo va. Por eso mismo la indignación. No es nada. La primera tarjeta es por la primera falta, pero se veía venir», espetó el jugador azulgrana.

Pero más allá de bajas posibles o confirmadas para Vitoria y París, o para esa final de Copa tan lejana ahora, lo que más preocupa a Luis Enrique es el atasco mental que sufrieron sus jugadores durante la mayor parte del partido en el Camp Nou ante el Atlético, aunque el técnico también tendrá que hacer autocrítica por el once empleado de salida o en su obsesión, una enfermedad que parecía superada por sus ataques, por salir con el balón jugado desde atrás sin los futbolistas adecuados para ello (Rakitic, André Gomes y Denis Suárez son más de recorrido que de toque en corto), cayendo una y otra en la excelente presión del equipo colchonero. Enero había comenzado con el Barça dando buena imagen y recuperando el nivel competitivo perdido, pero se acerca la Liga de Campeones y vuelven las dudas. Messi y Luis Suárez, últimamente también Ter Stegen y Cillessen, lo arreglan casi todo, mientras que en el choque copero se evidenció la importancia del ausente Neymar (sancionado) para desequilibrar y atraer rivales.

Mientras Luis Enrique analiza los problemas, se comprometió a ello tras asumir con dureza que el Barça no supo jugar con la tensión del encuentro, en menos de 20 días otro Atlético-Barça, en Liga y en el Calderón ante una hinchada colchonera muy caliente y alentada por las críticas del Cholo Simeone hacia las actuaciones arbitrales y el sistema. En el Camp Nou el desastroso Gil Manzano no dio validez el martes a un gol legal de Griezmann, pero el Atlético no supo aprovecharse de que en la ida su gol en el 1-2 debió ser anulado por agarrón de Koke a Luis Suárez, no supo beneficiarse de la sanción de Neymar (cosido a faltas sin tarjeta en el Calderón, pero amonestado en la primera que cometió) y no sacó partido a un penalti a favor (lo falló Gameiro) y a las dos expulsiones del Barça.