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El CD Viator se proclama subcampeón de España

El CD Viator se proclama subcampeón de España
  • Los almerienses acariciaron el título, pero se les escapó en los últimos segundos ante el Móstoles

La crueldad se cebó este fin de semana con el CD Viator alevín de fútbol sala en la Fase Final del Campeonato de España de su categoría. Los almerienses acariciaron el trofeo, pero vieron cómo en los últimos segundos del partido el Móstoles igualaba la contienda para alejar el título nacional de las vitrinas de este heroico club de la provincia.

El conjunto del Bajo Andarax llegó a la localidad murciana de San Pedro del Pinatar cargado de ilusión. Nadie soñaba con estar entre los cuatro mejores equipos de todo el país, pero la espectacular temporada completada por los de Miguel Brugarolas bien lo mereció. En esa coqueta localidad se jugaría la Fase Final, en la que los almerienses hacían frente al conjunto anfitrión. La otra semifinal medía al Racing de Benavente y al Móstoles. Los cuatro se jugaban dos plazas en el último encuentro, el que decidiría al campeón.

Con un espectacular choque, el CD Viator se sobrepuso a todas las adversidades para imponerse por 4-10. «Ellos tenían un gran equipo y a la afición y a los árbitros a favor, tal y como preveíamos, al jugar en casa, pero salimos muy fuertes, conscientes de todo lo que nos jugábamos. Me recordó al partido que disputamos contra el Barcelona en la fase anterior a esta, el cual ganamos 4-1. Creo que a ellos les pudo la presión de actuar como locales», explicó Miguel Brugarolas, técnico del conjunto viatoreño.

Lo abultado del resultado no implica que las semifinales fueran fáciles. «Fue un duelo muy tenso y complicado, pero estábamos muy seguros de nosotros mismos. Esa fue la clave de la victoria. Cada vez que llegábamos marcábamos, lo que hizo que ellos se vinieran abajo anímicamente», afirmó el entrenador.

Una final de altibajos

Ese choque ante el Pacote FS Pinatar clasificó al Viator directamente para la final, donde esperaba el CD Móstoles, que se impuso en el otro cruce al Racing de Benavente. Estar ahí ya era un premio para ambos equipos, pero la ambición empujaba a conseguir más.

«La final de un Campeonato de España siempre implica muchos nervios. Habíamos hecho un esfuerzo enorme en semanas anteriores y el cansancio se notaba. Además, Móstoles es un gran rival, ya que trabaja muy bien todos los aspectos, y pese a ello hicimos un gran trabajo», subrayó Brugarolas. Los madrileños empezaron dando el primer golpe, neutralizado por el conjunto andaluz. Otro gol antes del descanso del Móstoles puso el 2-1 al intermedio.

Tras la reanudación, el Viator igualó el choque, aunque su rival volvió a anotar. A falta de tres minutos el marcador era de 3-2 favorable al equipo madrileño. «Entonces pedí un tiempo muerto para que mis jugadores comprendiesen que quedaba partido todavía para darle la vuelta», afirmó Miguel Brugarolas. Lo hicieron.

Al regresar del pequeño parón, los viatoreños lograron el empate y, a continuación, el 4-3 y el 5-3. Parecía que todo estaba hecho. Sin embargo, a falta de 35 segundos, el Móstoles recortó distancias y, en la última jugada, empató. Un jarro de agua fría para un equipo que se veía campeón. La prórroga acabó sin goles, pese a las intentonas almerienses, y en los penaltis los de Brugarolas cayeron por 3-2. La ovación de los 150 viatoreños desplazados demostró el orgullo que deben sentir estos jovencísimos futbolistas que hicieron soñar a todo el municipio. Eso vale más que cualquier premio.