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UNICAJA ALMERÍA

El primer paso para seguir haciendo historia

El primer paso para seguir haciendo historia
  • El vigente campeón de la Superliga, obligado a sumar dos victorias, pone el título en juego frente a un equipo hecho a golpe de talonario

Como ya sucedió en la ronda de semifinales, Unicaja Almería se ve obligado a defender desde hoy un recinto inexpugnable como el Moisés Ruiz donde esta temporada no ha logrado nadie arrancar la victoria, aunque sí un punto. Fue Teruel en la última jornada de la primera vuelta. Un resultado que también vale para hoy porque lo que prima es vencer. De todas formas, no va a ser fácil. El campeón de la Superliga de las dos últimas temporadas defiende título ante un equipo hecho a golpe de talonario, bajo el 'paraguas' de aquel Damián Seguí que puso en órbita el voley de Palma con el mítico Son Amar o después con Drac Palma o Portol y que el verano pasado 'vino a Almería' para llevarse a tres de los que lograron el triplete. Además de 'pescar' fuera jugadores como Víctor Viciana o Jorge Fernández o Fran Ruiz, 'arrancado' de entre las 'garras' a CV Teruel.

Pero sí algo tiene el deporte es que hay que jugar y nadie gana los partidos antes de hacer el último punto. Pensar que es posible invita a sufrir como lo hizo Unicaja Almería en sus dos primeros partidos de semifinales o el pasado año en la final frente a Teruel. Pensó que por ser campeón de la fase regular, como hoy, tenía las cosas hechas y tuvo que remar contracorriente para tener la posibilidad final de jugarse el título en casa, tras levantar una eliminatoria que fue 0-1 y 1-2. Este año, Ibiza jugó dos partidazos, sobre todo el primero, para ponerse 0-2. Unicaja Almería entendió entonces que la eliminatoria no se ganaba en casa, pero sí que podía perderse en ese partido.

La importancia de ganar

Hoy sucede lo mismo. El equipo de Piero Molducci sabe de la importancia que tiene esta primera afrenta de la final de la Superliga y el mal sistema de competición que no da ventaja al campeón, pese a lo que parezca, sino que le obliga a ganar los dos primeros partidos frente a un equipo que puede llegar desprovisto de presión por ser un 'novato' en la categoría, pero que tal vez tenga la misma o más obligación que los blanquiverdes de ganar el título porque la plantilla balear es más cara y está completa, cosa que no pueden decir los ahorradores. Estos tienen el problema de la indisponibilidad de contar con el receptor Israel Rodríguez, que volvió a lesionarse en la ronda de semifinales, como ya lo hizo precisamente en cancha balear en el partido que Unicaja Almería perdió 3-2, tras una lección de buen voley en los dos primeros sets, los cuales firmó con triunfo.

De todas formas, el equipo de Molducci no ha tenido siempre el mejor equipo y ha conquistado el título en anteriores temporadas. A eso se agarran los blanquiverdes en esta ocasión para jugar la final que era, cuando arrancó la temporada, el único objetivo. Puede que no llegara a la final de la Copa, pero esta, de una forma 'oficiosa', se jugó en semifinales y ante el mismo equipo ante el que hoy buscará su duodécima Superliga, jugando su vigésima final en veinte años. Desde aquella campaña 1996/97, en la que los entonces jugadores de Áxel Mondi ganaron la primera Superliga, son veinte títulos jugados, de los que, de momento, han caído once y se está en la pelea por luchar por el decimosegundo.

Metidos en faena, se ven las caras dos equipos que han sido fuertes en su casa. Los ahorradores tienen también a favor el hecho de que fuera sólo han perdido en dos ocasiones y en ambas sumaron puntos, precisamente en Palma y en el último partido de la fase regular en Teruel, un partido raro que se fue al tie break y que permitió a los de Molducci, con la derrota, evitar al club turolense.

Como queda dicho, nadie ha sido capaz de ganar a Unicaja Almería en el Moisés Ruiz y eso es un factor a tener en cuenta, claro que las rachas, cuanto más largas, más cerca están de cortarse, aunque ese no sea, como es obvio, el deseo. También la racha es idéntica en los insulares, que tampoco han perdido nunca como locales. El caso es que hoy habrá micro-duelos que pueden decantar el partido por pequeños detalles. Frente a frente se ven dos grandes colocadores como Miguel Ángel de Amo y Víctor Viciana; un duelo entre los dos centrales más fuertes del voleibol nacional como Borja Ruiz y Jorge Fernández; el de opuestos entre Alemão y Villena, o el de 'cuatros' entre un Juanmi González en estado de jugador importante y un Mario Ferrera que aparece como el 'Séptimo de Caballería' para darle al equipo lo que no tiene en ese momento frente a un Fran Ruiz al que Unicaja siempre ha sufrido en su etapa con CV Teruel o un Guilherme Hage que en Almería se sabe cómo se desenvuelve. Ese aspecto puede jugar en favor de los almerienses, que conocen más del rival que el rival de las virtudes propias, aunque cuando el balón 'vuela' no hay previsiones que valgan.

Lo mismo, los otros duelos son los que pueden hacer que el partido se decante en favor de unos u otros. Moisés Cézar trabaja muy bien en bloqueo, lo mismo que sucede con Manu Parres, con un buen ataque y cuyo saque es un complemento para las acciones de bloqueo del cartagenero Borja Ruiz.

El error

Lo que está claro es que se juega el partido que se esperaba desde que comenzó la temporada y que ha deparado tres duelos entre ambos, con ventaja para los palmesanos, que además ganaron en Copa del Rey y enfilaron la final ganada después a CV Teruel. En la fase regular de la Superliga Masculina, un Unicaja Almería sin el opuesto Alemão y con Moisés Cézar desarrollando esa función consiguió hacerse con el triunfo en el segundo partido de la competición. Lo hizo con algo que será básico hoy, y siempre, en el voley, que es el manejo del error. Unicaja Almería no suele perder sets en los que el error no supera los seis puntos. De aquel partido, el único set que perdió el conjunto almeriense fue el segundo, que concedió siete errores. Los demás, con 6, 5 y 3, los ganó para sumar la victoria. Aún así, en Palma sólo estuvo por encima en el tercer set, con 9 errores, pero fue ese el que marcó el devenir del enfrentamiento.

Hoy, como entonces, el saque será esencial para tratar de hacer de él ese efecto dominó que consiga dirigir el ataque a las puntas y con ventaja. La recepción permitirá fijar el bloqueo, aunque con el nivel de ambos colocadores no sería de extrañar que, pese a tener una recepción mala, el ataque sea para sacar provecho.

Ocurra así o no, está en el camino una final que todo el mundo deseaba ver y que promete un espectáculo no sólo servirá para dar alegría a quien lo gane, sino también al voley, con los perdedores, como es lógico, sintiendo la desazón de un día. Mañana habrá la opción de desquitarse y la eliminatoria no acabará aquí, sino que habrá que ir a Palma los dos con la intención de cerrarla, que hoy, desde las 20.30, tienen la obligación de ganar, más que por los 'roles' porque el que gane el primer partido tendrá un tercio del camino recorrido. Si es Unicaja Almería, mejor que mejor.