Ideal

La Clásica del empeño

Levantar el brazo en señal de triunfo es la ilusión de quienes disputan la Clásica de Almería en su trigésima edición.
Levantar el brazo en señal de triunfo es la ilusión de quienes disputan la Clásica de Almería en su trigésima edición. / REUTERS
  • Será más de un centenar de corredores enrolados en 17 equipos, de los que seis pertenecen a la 'Champions' del deporte del pedal

  • Se disputa la trigésima edición del evento deportivo de más solera de Almería

Es la Clásica de las cifras que empieza por 119 -la primera-, que son los ciclistas que tienen previsto pasar el control de firmas hasta poco antes de las doce del mediodía de hoy, en la Avenida Federico García Lorca, justo en el Mirador de la Rambla. Aparecen enrolados en maillots de mil colores, de otros tantos matices, como representantes de 17 equipos ciclistas -otra cifra- que recorrerán los 190,9 kilómetros -otro número a tener en cuenta- que la organización ha 'enrutado' entre Almería y Roquetas de Mar, con dificultades las justas, pero con mucho en juego. De esos equipos, poco más de un tercio pertenecen a lo más granado del ciclismo mundial, la 'champions' del deporte del pedal. Y todos dispuestos a ser uno -la segunda cifra más importante-, el único que emplee el menor tiempo posible para inscribir su nombre en la selecta lista de ganadores de una clásica que cumple, con esta, treinta ediciones.

La de este año es la Clásica del empeño, de 29 años, de 30 ediciones rodeadas de la solera de los corredores ilustres que no han dudado en cruzar el mundo, si es posible, para estar presente en una carrera que 'tiempos ha' anunciaba el inicio de la temporada ciclista en España. Poco ha cambiado de entonces a estos días, sólo el empeño de sus organizadores, que lo han empleado para mantenerse con la misma solera de quienes la corrieron.

Estrellas

Que no se olvide nadie de los Miguel Indurain, Perico Delgado, Giani Bugno, Greg Lemond, Laurent Fignon, Johan Musseuw, Ekimov, Svorada, Chiappucci, Boardman, Van Hooijdonk, Guerini, Ullrich, Zabel, Garzelli, Bettini, Marco Pantani, Ugrumov, Cavendish, Berzin, Alejandro Valverde, Michael Matthews... Todos han venido porque desde la Clásica de Almería se insistió en que el 'pasaporte' para que sus equipos la disputaran llevaba el nombre de estos ilustres corredores en la inscripción previa.

Lo cierto es que un evento, de la índole que sea, tiene difícil, con los tiempos que corren, aguantar 30 ediciones y hacerlo sin quejas y con el brillo de la misma. Algo que responde a la responsabilidad de quienes la organizan, desde el director general hasta el último voluntario que 'aguanta' a 'viajeros' que no esperan ni un segundo para seguir su marcha, sin mostrar respetar por el evento deportivo más importante de cuantos se celebran en Almería, el mejor evento ciclista de Andalucía y uno de los mejores de este sufrido deporte de cuantos se celebran en España.

Sin inclemencias

La trigésima edición de la Clásica de Almería se llevará a cabo, si no fallan las previsiones climatológicas, sin el viento que llevó a maltraer a organizadores y corredores en la edición del pasado año, en la que se hubo de aplicar el protocolo que la Unión Ciclista Internacional obliga a utilizar en situaciones tan adversas como las sufridas en la pasada edición. Para hoy la única amenaza habla de vientos que no superarán los 20 km/h y de algo de lluvia. Lo segundo suele perjudicar pocos, lo primero puede dar pie al espectáculo de abanicos que los sufrirán los que no estén atentos a esas jugadas que suelen darse en una prueba ciclista.

El recorrido es idéntico al del pasado año como homenaje a esos municipios que se quedaron sin poder saborear el paso del selecto pelotón que disputaba la carrera. Este año tendrá la ocasión de disfrutar de grandes velocistas, dispuestos a llegar a la meta situada en la Avenida Juan Carlos I de Roquetas de Mar para jugárselas a una carta, la del esprint, y anotar su nombre entre los ilustres ganadores de la carrera.

Esta no es ni blanda, ni dura. Todo depende de las intenciones con las que los que integran el pelotón se monten en las bicicletas esta mañana. La carrera tiene un perfil con opciones para que los escarceos, que los habrá, remitan antes de llegar a Roquetas de Mar, donde habrá una vuelta previa antes de jugarse el triunfo, aunque esto nunca se sabe.

Sí es verdad que equipos con consumados especialistas en tener ese 'golpe de riñón' más que el resto tratarán de llevar el control de la misma, para sujetar al grupo a partir de que se corone el último puerto de la carrera, en el km 154,5, en Almerimar, para con poco menos de 40 kilómetros para meta empezar a oler ese sabor a triunfo.

Antes, en los poco más de 50 kilómetros que hay entre el Puerto de La Alquería (km 97,9), puntuable de segunda categoría, y el citado de Almerimar, de tercera, puede que se juegue mucho, por el desgaste que conlleva afrontar tres puertos, no de gran dificultad, pero que pueden hacer selección.

Sea como fuere, desde ese momento, si la carrera no la han roto algunos 'osados', en pleno derecho para intentarlo, empezará a brillar un pelotón en el que hay corredores con 'velocidad punta' para lucirse en la carrera de más prestigio que se puedan celebrar en Andalucía y una de las de más brillo de cuantas se celebran en España, la Clásica del empeño.