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Juanmi González, en un ataque por punta, es uno de los jugadores más en forma de Unicaja Almería.
Juanmi González, en un ataque por punta, es uno de los jugadores más en forma de Unicaja Almería. / J. J. A.

UNICAJA ALMERÍA

El FC Barcelona no irá 'de extranjis'

  • Unicaja Almería visita a un rival que se comporta mejor en casa que a domicilio

Parece que 2017 le ha sentado muy bien al rival al que deberá enfrentarse Unicaja Almería este fin de semana. Desde que se produjo el cambio de año, justo en el que se disputó la última jornada de la primera vuelta del campeonato en la Superliga Masculina de Voleibol, el FC Barcelona ha elevado sus prestaciones hasta conseguir tres victorias y una sola derrota. Ojo, el principio de esta racha tuvo lugar con una victoria ante nada más y nada menos que Ca'n Ventura por 3-1, coincidiendo con la mudanza desde el Parc Esportiu Llobregat al Can Carbonell, en la tierra de los 'Estopa'. Después cayó en Es Viver frente al que él mismo había elevado a segundo clasificado, un Ushuaïa Ibiza que no quiso 'devolverle el favor' y que después de dos tanteos con los culés a 20 puntos, apretó para marcar distancias en el tercero (25-14). Eso plantea el líder de la competición, un Unicaja Almería que reclama para sí una máxima concentración.

Pero hay un agravante a la hora de plantear el previo. Los culés juegan «muchísimo mejor en casa», como ya advirtió en su análisis del choque el entrenador del conjunto almeriense, el experto italiano Piero Molducci. A eso se une que el desplazamiento es singular, 'único en su especie'. Se ha jugado ya en horario de mediodía en Vecindario, pero fue en sábado, y quedará por delante el duelo a disputar en Sevilla frente a Fundación Cajasol Juvasa, que será en domingo, pero cuyo trayecto se cubrirá en autobús. En esta ocasión, el Barça-Unicaja Almería queda como único encuentro dominical de la jornada decimoquinta, se disputará hoy a las 12.30 horas y el viaje se hizo ayer sábado en avión desde Málaga para entrenar por la tarde en el recinto culé de siempre, que por 'cosas de la vida' está pegado al campo de fútbol del Espanyol de Barcelona.

Partir la pana

El choque será dirigido por José Luis Arrarte, de Albacete, y Fernando Cerrato, de Tarragona, y en la tierra de los 'Estopa' se quiere y se debe 'partir la pana' para evitar un susto ante un rival al que hay que calificar de potente, bien formado, con calidad y con hombres que tienen una experiencia más que contrastada. El «alma del equipo» es la definición de Piero Molducci para el receptor Ángel Galindo, un hombre de club como hay pocos y que cumple nada menos que su séptima temporada de azulgrana de manera consecutiva.

Clave resulta el colocador, un Sergi Arranz que ganó y que perdió sendas finales de la Superliga frente a Unicaja Almería militando en el ahora CV Teruel. Con veteranía está igualmente Aarón Gámiz, un líbero de garantías, asentado tras los 'titubeos' de los que hizo gala el equipo en las primeras jornadas, en las que variaba el hombre de esa posición.

Estos son tres pilares fundamentales de la escuadra dirigida por David Lorente, en la que también destacan los centrales. Titular fue en Almería un exblanquiverde como Vitaly Kobcev, pero hace muchas jornadas que ocupan esas plazas de inicio Jordi Marcé e Ivan Vlasev, que destacan por su gran labor en bloqueo, consecuencia de un buen saque. El opuesto titular del equipo azulgrana es Blagovest Petrov, que precisamente no jugó en el Pabellón Moisés Ruiz, hombre llegado del VP Madrid, con el que comenzó el pasado curso para acabar la temporada militando en el CV Melilla. El jugador búlgaro es una de las grandes diferencias respecto al choque de la primera vuelta, ya que no viajó y dejó su sitio a Germán López, ello junto con que Gámiz jugó de receptor y el líbero fue en aquella ocasión el veterano Sergi Martín.

Ahora «el Barcelona es un equipo mucho más evolucionado», tal y como advirtió en el inicio de semana el armador blanquiverde Miguel Ángel de Amo, estabilizándose su sexteto titular al ya referido, más la introducción del receptor Ferrán Morato. A haber encontrado ese 'equipo ideal' se suma también que regresa a casa después de haber tenido dos salidas consecutivas, la comentada a la cancha de Ushuaïa Ibiza y la del fin de semana pasado a Cáceres, desplazamiento que acabó con victoria frente al Electrocash. Ello será una baza importante a su favor, ya que había ganas de ser local y hacer sufrir a todo el que por allí pasa. Le sucedió a Textil Santanderina la semana siguiente a Ca'n Ventura, de nuevo de vuelta al Llobregat tras pasar por el Carbonell, debido a que era horario unificado por la Copa del Rey y había de jugarse en la jornada de sábado. Lo que está claro es que Cornellà busca su segunda sorpresa.

Trabajo duro

Para evitarlo, Unicaja Almería ha trabajado muy duro durante toda la semana con la feliz noticia de una secuencia de entrenamientos de alta calidad, provocada en gran medida por la recuperación de efectivos. Se recuperó del todo el receptor sevillano Mario Ferrera y ello ha posibilitado, pese a que su paisano Israel Rodríguez sigue con un trabajo específico apartado del grupo, que se prepare a conciencia este choque que es catalogado como 'peligroso'.

Siendo en domingo, este jornada decimoquinta ha permitido que se realice una carga física importante en los almerienses debido a la proximidad de la celebración de la Copa del Rey, pero es lo único respecto al 'torneo del KO' que se ha permitido la plantilla blanquiverde, muy centrada con seguir con su tremenda regularidad en la Superliga Masculina. Y es que no se quiere que el influjo de 'Estopa' empuje a un Barça 'de extrajis' -Destrangis se llamó el segundo disco del grupo, que los confirmó como fenómeno musical vendiendo casi un millón de copias-.

El gigante culé parece estar desperezándose y cuando lo haga será seguro uno de los candidatos firmes a ganarlo todo, pero por ahora Unicaja Almería es el líder por algo y es el más laureado de la historia por méritos propios y por su constancia a lo largo de los años. De todas formas si es cierto que lo de hoy es una prueba de fuego para los blanquiverdes, necesitados de hacer un partido 'completo'.