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Ana Belén, la musa combativa

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Ana Belén. / Virginia Carrasco

  • La actriz y cantante, Goya de Honor, podría convertirse en el único elemento reivindicativo de una gala que tratará de esquivar la política

En una ceremonia de los Goya que tratará de evitar la política, la actriz y cantante Ana Belén podría convertirse en el único elemento reivindicativo esta edición. La galardonada con el Goya de Honor 2017 mantiene la incógnita sobre el contenido de su discurso de agradecimiento, aunque días atrás avanzaba que sí habrá espacio para reivindicar el valor de un sector "con un problema gordo de financiación".

Su elección como premiada honorífica de la Academia de Cine generó muchas expectativas ante un discurso que muchos auguran tan combativo como el que enunció la actriz Meryl Streep en la pasada gala de los Globos de Oro, donde no dudó en mostrar su rechazo ante la llegada de Donald Trump a la Casa Blanca. Ana Belén asegura que ni la situación ni el auditorio es el mismo que el de su colega de Hollywood, aunque alabó la valentía de la actriz estadounidense y recordó que "no hay que rasgarse las vestiduras porque la gente diga lo que piensa", como sucedió con el director Fernando Trueba cuando, en plena promoción de su película 'La Reina de España', unas declaraciones suyas en las que afirmaba no sentirse español al recibir el Premio Nacional de Cinematografía (antiguas pero recuperadas para la ocasión), provocaron la llamada al boicot contra la película.

La actriz, cuyo último trabajo en el cine fue precisamente en 'La Reina de España', lamentó que se "sacaran de contexto" unas afirmaciones hechas "en clave irónica" y advirtió de que el episodio le recordaba a "un momento de intolerancia e intransigencia" como el que vivió con Víctor Manuel en el año 1973, cuando un anónimo les acusó de pisar la bandera española durante un concierto en México y se vieron obligados a prestar declaración para aclarar la situación. "Ha sido algo terriblemente reconocible, como si no hubieran pasado 44 años", lamentaba.

En cualquier caso, la actriz ha recordado que "como ciudadano no puedes abstraerte de los problemas, porque hay cosas que nos tienen preocupados y enfadados" y ha avanzado que en su discurso habrá espacio para reivindicar un sector en el que "hay inteligencia", pero también un "problema gordo de financiación".

Belén y Banderas, benjamines honoríficos

Como ya sucediera Antonio Banderas en 2014, la Academia de Cine ha elegido como Goya de Honor a un profesional en activo y con hambre de nuevos proyectos. Ni Ana Belén, que cumplió 65 años el pasado mayo; ni Antonio Banderas, que tenía 54 cuando recibió el galardón, contemplan su retirada del mundo artístico a corto plazo, aunque hayan sido elegidos para recibir un premio a toda una carrera artística que, a la sazón se convierte además en el primer Goya que reciben estos dos eternos nominados.

Así, al igual que el malagueño recogía el cabezón mientras tenía en cartera proyectos como el nuevo trabajo de Terrence Malick o la película '33 días' en la que da vida a Picasso, Ana Belén estrenaba en 2016 su primer trabajo en cine en 12 años en los que, aunque no ha parado de trabajar, no llegaba ningún proyecto para la gran pantalla. "Me gustaría muchísimo seguir haciendo cine, sobre todo con un papel rico en matices, con muchas aristas, de esos que habitualmente se ofrecen a los hombres", avisaba hace unos días.

Símbolo de la Transición

Mientras continúa la búsqueda de nuevos proyectos, la Academia homenajea la dilatada carrera artística de Ana Belén, que comenzó con apenas 13 años. Más de medio siglo de trabajo durante el que ha combinado su pasión por la música con decenas de trabajos en cine, teatro y televisión, convirtiéndose en "un engarce entre diferentes generaciones". Reconocida como una destacada figura del mundo del espectáculo, su trayectoria incluye más de 40 películas, una treintena de obras de teatro y más de 35 discos; así como cinco nominaciones a los premios Goya y dos a los Grammy Latino. Tiene dos hijos con su pareja personal y artística el cantautor asturiano Victor Manuel: David, que nació en 1976 y Marina, en 1983

Nacida María del Pilar Cuesta Acosta, Ana Belén nació en el Madrid de 1951, hija de un cocinero del Hotel Palace y la portera de la finca en la que vivía junto a sus dos hermanos menores. Desde niña participó en concursos radiofónicos infantiles tan de moda en la época, llegando a ser considerada una niña prodigio. Con 13 años le llegó su primera oportunidad en el cine con 'Zampo y yo' pero la película no tuvo el éxito esperado y Ana Belén derivó hacia el teatro de la mano del director Miguel Narros, un formato en el que ya no dejaría de trabajar a lo largo de toda su carrera.

A finales de los años sesenta comenzó a colaborar en Televisión Española junto a la cineasta Pilar Miró y, en 1970, rodó 'Españolas en París', su segundo trabajo en una película. A partir de ahí, Ana Belén desarrollaría de forma paralela su carrera como actriz de cine, las obras de teatro y también su carrera musical, que retomó en 1973 con discos con mucha contenido político y poca repercusión. En esa época, Víctor y Ana, formaron parte de un nutrido grupo de artistas que daban voz a la izquierda progresista de la época,n situada en el punto de mira de un franquismo en su etapa final. Fue por aquellos tiempos, en 1974, cuando la pareja fue acusada de quemar la bandera española a la que se refirió Ana Belén en la rueda de prensa tras el anuncio del Goya de Honor. La pareja, que se vio obligada a permanecer varios meses en el exilio mexicano, sufrió además por aquella época la explosión de dos bombas en su casa de Madrid.

Con la democracia llegó la explosión de su éxito artístico y también su activismo en el sector, como la primera huelga de actores en 1975, o su ingreso clandestino durante algunos años en el Partido Comunista de España junto a Víctor Manuel. Un compromiso político que mantuvieron a lo largo de su carrera y que le valió sobrenombres como 'La sonrisa del PCE', la 'Musa de Madrid' o la 'Musa de la España contemporánea'.